Trabajadores de la sede original de Levi Strauss & Co. en San Francisco, alrededor de 1880 “Sépase que yo, Jacob W. Davis... he inventado una mejora en la fijación de las costuras”. Con estas palabras solemnes arranca el texto de la patente Nº 139,121, con fecha 20 de mayo de 1873. Detrás se escondía la solución a un problema que causaba desesperación a los trabajadores del Lejano Oeste: sus pantalones se destruían constantemente por la fuerza del trabajo físico. Esa acta significó un cambio decisivo y el nacimiento del vaquero moderno.La prenda nació de una alianza inesperada entre el ingenio del sastre Jacob Davis y la visión comercial de Levi Strauss. Su propuesta era pura ingeniería de supervivencia: una tela fuerte reforzada con remaches de cobre en los puntos de mayor tensión. Lo que comenzó como una solución rústica para mineros y leñadores, terminó desatando una revolución cultural imparable y mundial.PUBLICIDADCon el paso del tiempo, el jean dejó los campamentos mineros del siglo XIX para conquistar las pantallas de Hollywood, con James Dean a la cabeza, fue parte de las protestas juveniles y dominó las calles de todo el planeta hasta hoy.El primer anuncio de los jeans de Levi Strauss