La resolución dictada por la titular de la plaza 5 de la sección de Instrucción de Martorell sobre la muerte del fundador de Mango, Isaac Andic, concluye que "la obsesión que Jonathan Andic tiene por el dinero", junto con otras contradicciones, supone "un móvil económico" para considerar que el acusado está implicado el fallecimiento de su padre que el 14 de diciembre de 2024, a los 71 años, cayó desde una altura de 150 metros en una excursión con su hijo mayor para visitar las cuevas de salitre de Collbató (Barcelona), una ruta que transcurre por el macizo de Montserrat y no revierte especial dificultad, apta incluso para familias con niños.Entre las contradicciones que la juez hace constar en su escrito, destaca que el acusado aseguró que no pudo ver más que cómo su padre caía por la ladera del macizo, ya que se había adelantado cuatro o cinco metros porque su padre se había detenido a hacer unas fotos con el móvil. Concretamente, testificó que "no lo tenía a la vista, y mientras caminaba escuchó un ruido de piedra cayendo, se giró únicamente vio un cuerpo rodando entre los matorrales, y escuchó un fuerte golpe y un gemido de dolor de su padre". La juez saca a relucir la prueba pericial del teléfono del fallecido con la que se demuestra que este solo tomó unas fotos al inicio del recorrido y que el teléfono se encontró en el bolsillo delantero del pantalón del padre. La titular del juzgado número 5, concluye así que "no habiendo por tanto hecho uso móvil en el lugar de los hechos" el acusado iba junto a la víctima y "es poco probable que si iban caminando juntos, que no lo viera caer".Fue hasta tres veces a ver el lugar días antes de los hechosOtra contradicción que se destaca en la resolución es que Jonathan Andic aseguró que había ido al lugar de los hechos 15 días antes del incidente, y la juez afirma que la geolocalización de su vehículo lo sitúa en el lugar e los hechos hasta tres veces y en días mucho más cercanos a la fecha de autos, concretamente el 7, el 8 y el día 10 de diciembre. A la juez tampoco le cuadra que en su declaración, Andic hijo asegurara que su relación con su padre "era muy buena sin tener desavenencias", ya que varios testigos corroboran "una crisis a novel profesional, personal y familiar" que llevó a Andic padre a apartarle de la empresa Mango para volverla a dirigir.De hecho, la togada recoge en el texto que Jonathan Andic supo que su padre iba a cambiar el testamento "creando una Fundación para ayudar a las persones necesitadas". La magistrada cree que esta decisión supuso el detonante de un "cambio de actitud" de Jonathan con su padre, con el que pretendía "reconciliarse y reconoce que su actitud con el dinero no es la correcta". Andic hijo llegó a solicitar a su padre una herencia en vida, que este le acabó entregando.¿Fue un resbalón?La instructora también recoge el informe realizado por la unidad de intervención de los Mossos d'Esquadra de montaña que, sobre la huella de la zona donde se produjo el resbalón. Tras realizar diez simulacros en el lugar, concluye que para llegar a conseguir una marca en el suelo similar a la hallada en este punto, es necesario que se haga como mínimo "4 veces en los dos sentidos", realizando movimientos hacia adelante y hacia atrás. "Los agentes de montaña manifiestan que se tiene que realizar la acción de forma deliberada, ejerciendo presión en el suelo, y que dicha marca no se puede realizar de forma fortuita", detalla la magistrada en el auto.Asimismo, concluye también que, según muestran las pruebas, con un resbalón, "no se puede generar una pisada como la localizada el día de los hechos". Además, basándose en el informe policial, el camino "no presenta ninguna dificultad", "no es necesario un calzado específico" y solo presenta una exposición de caída en el lugar de los hechos. La jueza también expone que, para que el hijo no hubiera apreciado la caída, debería haber estado "a unos 8 o 9 metros" del padre, y no a los 4 o 5 metros que declaró Jonathan Andic. Según el informe forense, "la caída de Isak Andic es como si se hubiera lanzado por un tobogán, con los pies por delante, todas las lesiones del resbalón son en el lado derecho y de forma ascendente". "No presenta lesiones en las palmas de las manos y se descarta el resbalón con una piedra o una caída hacia delante", añade. Las llamadas a Emergències y cambios de teléfonoPor otro lado, la magistrada expone que se registraron dos llamadas al Servei d'Emergències Mèdiques (SEM) por parte del investigado —a las 12:36 y a las 13:13 horas— en las que manifestaba al teleoperador que creía que su padre se había caído "por un barranco". Después, en la llamada que recibe de una enfermera, Andic "modifica su versión" y "manifiesta que iba adelantado y que, de repente, escuchó un ruido de piedras y, al girarse, vio a su padre chillar y caerse". La jueza detalla en el auto judicial que esta conversación telefónica "difiere con la declaración prestada a los Mossos". Otro de los indicios que esgrime la juez para haber pedido la prisión provisional es el cambio de teléfono del acusado el 25 de marzo, "borrando el contenido del antiguo teléfono" tras una desaparición en "extrañas circunstancias". "Las fechas de la desaparición del antiguo terminal —la secretaria de Andic aseguró que se lo habían robado en Quito en un viaje 'relámpago'— coinciden con la información dada por los medios de comunicación de la reapertura del expediente judicial". También señala en el texto que los agentes de los Mossos d'Esquadra realizaron las gestiones pertinentes para determinar la pérdida o sustracción del terminal antiguo, dieron un resultado "negativo".ConclusionesPor todo ello, la jueza concluye que los indicios permiten hacer las siguiente afirmaciones: "La mala relación el hijo con el padre; la existencia de un posible móvil económico con la creación de la fundación ; una planificación y estudio previo del lugar de los hechos; un intento de crear una situación y circunstancias concretas lo más discretas posibles previamente a los hechos, en el mismo momento y durante los minutos posteriores a la caída; las diferentes versiones y afirmaciones que no se corresponden con la realidad en el día de los hechos".La jueza afirma que las lesiones que se reflejan en la autopsia y que descartan prácticamente que la caída fuese producto de un resbalón o tropiezo; la obsesión del señor Jonathan Andic por el dinero; la manipulación emocional sobre su padre para conseguir sus objetivos económicos; haber verbalizado en sus escritos "sentir odio, rencor, ideas de muerte", y culpabilizar de su situación a su padre; encontrar una solución única para recibir la herencia en vida , o que la figura del padre deje de existir de pensamiento o en vida. "Ante este cumulo de indicios, podrían implicar al señor Jonathan Andic en la muerte de su padre el señor Isaac Andic", zanja en su escrito.