Cuando una juez ordena la prisión de un hijo como presunto homicida de su padre y otro juez considera que un expresidente del Gobierno de España es el “líder” de una trama criminal de corrupción y tráfico de influencias, no nos queda otra posibilidad como periodistas que intentar explicárselo a ustedes de la mejor manera posible sin poder entrar a valorar qué hay de cierto en ambas acusaciones. En teoría, a Jonathan Andic y a José Luis Rodríguez Zapatero les ampara la presunción de inocencia, pero, en realidad, la sola divulgación de ambos casos ya los deja en una situación de presunta culpabilidad.En el primer caso, llama la atención los meses transcurridos entre la muerte del empresario Isak Andic, en diciembre del 2024, y la detención ayer de su hijo. Este lleva meses viviendo un calvario por las sospechas que se ciernen sobre él. Durante estos meses ha sido noticia que si la investigación se cerraba o que si se volvía a abrir. Al final, la juez formalizó ayer la acusación por un presunto delito de homicidio. Su abogado defensor, Cristóbal Martell, afirma que esta decisión “es inconsistente, dolorosa y estigmatiza a un hombre inocente”. La juez cita en su escrito como indicios un móvil económico, “la mala relación del hijo con el padre” y “una planificación y estudio previo del lugar”, entre otros elementos. La clave estará en cómo la acusación podrá demostrar que el homicidio tuvo lugar.En el segundo caso, un juez de la Audiencia Nacional ha hecho suyas una investigación policial que, en caso de ser cierta, dejaría en muy mala situación a Zapatero. El auto revela conversaciones de terceros que implican directamente al expresidente en la creación de una sociedad en Dubái y en la intermediación y ejercicio de influencias para favorecer a la aerolínea Plus Ultra. Zapatero lo ha negado y Pedro Sánchez ha pedido defender “su buen nombre”. La lectura de los ochenta y cinco folios del escrito judicial es devastadora contra el dirigente socialista y si se confirma sería un golpe muy duro contra el PSOE, que aún arrastra el impacto por los casos de José Luis Ábalos y Santos Cerdán. Zapatero irá a declarar el 2 de junio.Mientras, tanto en un caso como en el otro, hay más presunción pública de culpabilidad que de inocencia.Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992
Presunción de culpabilidad, por Jordi Juan
Cuando una juez ordena la prisión de un hijo como presunto homicida de su padre y otro juez considera que un expresidente del Gobierno de España es el “líder” de una trama criminal de corrupción y tráfico de influencias, no nos queda otra posibilidad como periodistas que...












