En este 2026 tenían que celebrarse elecciones parlamentarias en las Comunidades de Castilla y León y Andalucía, pero no en las de Extremadura y Aragón, que deberían haberlo hecho en mayo de 2027.
No sé si la decisión de convocar elecciones anticipadas en estas dos últimas comunidades fue una decisión de la presidenta extremeña o del presidente aragonés o fue una decisión del presidente nacional. En todo caso, ha sido una decisión frente a la que no se elevó ninguna protesta en el momento en que se adoptó. Se podría decir, en consecuencia, que fue una decisión compartida por el conjunto del partido.














