Análisis Exclusivo suscriptores Mansiones, sociedades, cuentas ocultas y un enorme entramado corrupto llevan a los expertos a ubicarlo entre los multimillonarios del planeta.Vladimir Putin dice tener un sueldo de 10.400 dólares al mes. Foto: EFE / EL TIEMPO / IAANALISTA SÉNIOR19.05.2026 23:01 Actualizado: 19.05.2026 23:01

A principios de 2024, cuando Vladimir Putin inscribió su nombre como candidato a la reelección presidencial para su quinto mandato como jefe del Estado de Rusia, la ley lo obligaba a presentar una declaración de renta y bienes ante las autoridades electorales. En cumplimiento de ese requisito, Putin reportó medio millón de dólares en depósitos bancarios, un apartamento de 77 metros cuadrados en San Petersburgo, un inmueble de 153 metros cuadrados en Moscú, tres vehículos de gama media, dos viejos camperos GAZ de la era soviética y acciones en algunas compañías, entre ellas un banco. LEA TAMBIÉN En cuanto a sus ingresos, declaró que, aparte de su modesta pensión militar, tiene un sueldo de 10.400 dólares al mes. “Oficialmente, los ingresos y el patrimonio de Putin son los de un alto ejecutivo”, explicaba la semana pasada el francés Vincent Jauvert, uno de los más reconocidos periodistas de investigación de Europa y quien acaba de publicar el libro Kremlin confidencial, el verdadero Putin, resultado de 20 años de indagaciones sobre la cara oculta del presidente ruso.“Pero la realidad es muy distinta —advirtió Jauvert en entrevista con el semanario parisino Le Point—: gracias a varios testaferros, sobre todo familiares y amigos de infancia, la fortuna oculta del patrón del Kremlin puede llegar a sumar varias decenas de miles de millones de dólares”. Algunos cálculos son más abultados. Bill Browder, quien hace unos años llegó a ser el mayor inversionista extranjero en Rusia, le dijo en 2017 al Comité Judicial del Senado de Estados Unidos que esa fortuna ronda los US$ 200.000 millones, una cifra que, para 2025, lo ponía cerca del dueño de Amazon, Jeff Bezos, y del CEO de Meta, Mark Zuckerberg.Vladimir Putin es recibido por el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, en Pekín. Foto: AFPSegún un informe del semanario The Week UK, que cita a Browder, la multiplicación de la riqueza de Putin comienza en 2003, cuando tras distanciarse del presidente ruso el oligarca Mijail Khodorkovsky fue a dar a la cárcel por fraude y evasión fiscal. “Tras esa condena —le dijo Browder al comité senatorial— los otros oligarcas acudieron a Putin para saber qué debían hacer con el fin de evitar terminar tras las rejas”. Y agregó: “Por lo ocurrido luego, parece que la respuesta de Putin fue: ‘Quiero el 50 por ciento’ ”.Pero la realidad es muy distinta: gracias a varios testaferros, sobre todo familiares y amigos de infancia, la fortuna oculta del patrón del Kremlin puede llegar a sumar varias decenas de miles de millones de dólaresVincent JauvertPeriodista“Es exagerado”, opina Jauvert sobre el cálculo de Browder. Pero cree que, en todo caso, se trata de una fortuna enorme sobre la cual es difícil hacer una estimación concluyente. Hay indicios claros —dice— como la revelación, en los Panama papers, de las cuentas off shore por US$ 2.000 millones del violoncelista ruso Serguei Rolduguin, amigo de infancia de Putin. Él no podía haber amasado semejante cantidad a punta de discos y conciertos. No es sencillo descubrir a todos los Rolduguin: “Los asesores financieros de Putin —explica Jauvert— establecieron circuitos de evasión cada vez más sofisticados y diversificados, que aún no han sido descubiertos”. LEA TAMBIÉN Pero además, desde hace varios años, algunos de esos testaferros comenzaron a morir de modo misterioso en Rusia y en varios países del mundo donde se habían instalado. Entre 2022 y 2025, investigaciones periodísticas tacharon de sospechosas las muertes de 25 personajes cercanos al líder ruso, entre oligarcas, amigos con cuentas off shore y exfuncionarios de alto nivel, todo lo cual podría explicarse en el afán del líder del Kremlin por ocultar las ramificaciones de su fortuna, ante las sanciones occidentales por la invasión a Ucrania y las pesquisas de los cuerpos de inteligencia de Europa y Estados Unidos.Un palacio, yates...Serguei Kolesnikov, médico militar, es una de las fuentes del libro de Jauvert. Hace cerca de 20 años era accionista de Petromed, una empresa dedicada a importar a Rusia equipo médico. Su socio mayoritario, Nokolai Chamalov, entonces representante de Siemens en Moscú, empezó a hacer lucrativos negocios al vender a gobiernos locales y al Estado ruso cientos de millones de dólares en material para la salud. En 2010, Kolesnikov denunció públicamente las enormes comisiones que, por esas importaciones, recibía Putin, y por esa razón debió huir y ocultarse en el exterior.Sus denuncias fueron confirmadas años más tarde por la agencia Reuters y por la alianza periodística Proyecto de Información sobre la Corrupción y el Crimen Organizado (OCCRP, su sigla en inglés). Los fondos origen de las operaciones de Petromed terminaron, según esas indagaciones, en cuentas en el micro-Estado de Liechtenstein, entre Suiza y Austria, a nombre de la firma Lirus Investment Holding. Los periodistas de OCCRP concluyeron que Lirus pertenece en un 94 por ciento a Putin.Fotografía del Kremlin de Moscú. Foto: EFE/EPA/YURI KOCHETKOVEl testimonio del financista Browder al Senado en Washington, las investigaciones de Reuters y de la OCCRP, y los hallazgos de Jauvert, coinciden en un esquema de comisiones que todos los oligarcas rusos deben aportar y desviar hacia la red de sociedades y cuentas bancarias en paraísos fiscales. Esos recursos han servido también para pagar la construcción de lujosas propiedades, como el descomunal palacio en Sochi, a orillas del mar Negro, en el que Putin se embarcó cuando a las arcas de Lirus ingresó el 35 por ciento de los varios miles de millones de dólares de los contratos públicos otorgados a Petromed.Según el relato de Kolesnikov al periodista Jauvert, “al principio se trataba ‘solamente’ de una edificación de US$ 16 millones, pero a partir de 2006 el proyecto cambió de dimensión y le agregaron un teatro de invierno, tres helipuertos, una discoteca, una pista de hielo subterránea, una torre de ascensores para el acceso a la playa, una marina, una línea eléctrica dedicada, un gasoducto y una red de accesos viales, sin hablar del acondicionamiento interior, con vajillas y muebles de excepción de diseñadores italianos, todo por un total de más de US$ 1.000 millones”. Las instalaciones ocupan 18.000 metros cuadrados.al principio se trataba ‘solamente’ de una edificación de US$ 16 millones, pero a partir de 2006 el proyecto cambió de dimensión y le agregaron un teatro de invierno, tres helipuertos, una discoteca, una pista de hielo subterránea (...)Serguei Kolesnikov Médico militarSu exesposa Liudmila Shkrébneva, de la que Putin se divorció hace 13 años, al igual que María y Ekaterina, las hijas que tuvieron en los años ochenta, y sus respectivos esposos, han recibido costosos regalos e importantes participaciones en las sociedades del entramado oculto de Putin. Liudmila, quien volvió a casarse hace unos años, obtuvo de Putin un apartamento de lujo cerca del Kremlin, una mansión en el más elegante suburbio de Moscú y una exclusiva villa en el balneario de Biarritz, en el País Vasco francés, que fue confiscada en el marco de las sanciones occidentales tras la invasión a Ucrania.Svetlana Krivonogikh fue amante de Putin en los años noventa y a inicios de siglo. En 2003 nació su hija Elizabeta, que todas las investigaciones periodísticas identifican como hija de Putin aunque él no la haya reconocido oficialmente. Ese año, Svetlana se convirtió en propietaria titular de una firma off shore en las Islas Vírgenes Británicas, que adquirió entonces un apartamento de cuatro millones de dólares en Mónaco y un yate de 37 metros. Su fortuna es calculada por los periodistas investigadores en 100 millones de dólares, incluido un apartamento de 200 metros cuadrados en un elegante barrio de San Petersburgo. LEA TAMBIÉN Otra amante de Putin, Alina, una gimnasta que fue medalla de oro en los Olímpicos de Atenas en 2004, también ha sido beneficiada con regalos y participaciones societarias. Según Jauvert, los oligarcas que pagan sus comisiones a Putin no se limitan a transferirle fondos a su red de cuentas secretas, pues a veces, a pedido del presidente ruso, entregan “regalos al mandatario o a miembros de su familia, la oficial y las otras, como bienes inmobiliarios y sobre todo yates, una pasión de los integrantes del clan”.En 2021, Putin envío su enorme yate Graceful —uno de los tres de su flota personal— para refacciones y mejoras a un astillero en Hamburgo, pero, tras la invasión a Ucrania y temeroso de una confiscación, lo trajo de regreso a San Petersburgo. Tiene 12 suites, un helipuerto, una piscina cubierta que se transforma en pista de baile, y una cava con 400 botellas de los vinos más afamados.¿Qué saben los rusos?Otros informes indican que hay un segundo yate, a nombre de uno de los oligarcas protegidos, pero que las investigaciones atribuyen a Putin: vale US$ 700 millones. Y en meses recientes ha surgido evidencia en torno a que su flota aérea incluye más de medio centenar de aviones, entre ellos el ‘Kremlin volante’, un superjet privado de US$ 716 millones.Los descubrimientos aumentan cada semana, pero, como decía hace poco la revista Forbes, que lleva dos décadas de pesquisas, la verdadera riqueza de Putin es “probablemente el enigma más esquivo en la búsqueda de fortunas”. Otro que ha dedicado años a seguir las pistas del dinero del amo del Kremlin es el economista sueco Anders Åslund, experto en la transición de la economía rusa tras el final del comunismo.Putin y Trump en Alaska. Foto: EFECitado por la plataforma de noticias Gazette Direct, Åslund sostuvo que el líder ruso ha reclutado a familiares, amigos de infancia y de sus años en los servicios de seguridad, guardaespaldas y empleados, para que sean los titulares de cuentas, sociedades, bienes raíces y activos de lujo. Åslund tiene su propia cifra sobre el patrimonio neto de Putin: entre US$ 100.000 millones y US$ 130.000 millones.¿Qué tanto saben los rusos de esto? Según el periodista Jauvert, muchos están al tanto y desde hace años. Y en cierto modo, habían aceptado que el clan Putin se enriqueciera, a cambio de que al pueblo “le dejara migajas sustanciales”. “Pero desde hace algunos meses —agrega—, con la inflación galopante, las altas tasas de interés, los cortes de internet para censurar noticias y, claro, los cientos de miles de muertos en Ucrania, ese pueblo se siente engañado, y el descontento comienza a asomar”.Mauricio Vargas - Analista senior Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.