El astro del balón, Lionel Messi, se ha convertido también en uno de los jugadores más ricos del mundo. Messi, de 38 años, ha ganado más de 700 millones de dólares en salario y bonificaciones desde 2007. Teniendo en cuenta los impuestos, el rendimiento del mercado y los ingresos por inversiones y patrocinios, su patrimonio neto ha superado la barrera de los 1.000 millones de dólares, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg. Esto le sitúa junto a su rival de toda la vida, Cristiano Ronaldo, el delantero portugués que se convirtió en el primer milmillonario del deporte tras fichar por el Al-Nassr FC de la Liga Profesional de Arabia Saudí en 2023, y obviamente entre los deportistas con más dinero del planeta.La historia de éxito de Messi empezó cuando tan solo era un adolescente y recibió una oferta que marcaría el rumbo de su vida: incorporarse a la cantera del FC Barcelona. El acuerdo, esbozado en una servilleta, incluía una cláusula poco habitual: el compromiso del club de financiar el tratamiento con hormona del crecimiento que necesitaba el joven futbolista. Su equipo de origen, Newell’s Old Boys, de Rosario, Argentina, lo consideraba una inversión demasiado arriesgada en un jugador sin experiencia profesional. El Barcelona, sin embargo, decidió apostar en una decisión que acabaría convirtiéndose en una de las más rentables de la historia. Aquel niño argentino, comocido como La Pulga, definió una era en el fútbol mundial. Messi ha ganado ocho Balones de Oro (el primero en 2009 y el último en 2023) y es el futbolista que más veces ha recibido este premio. Lionel Messi ha ganado 44 títulos oficiales a lo largo de su carrera con el FC Barcelona, PSG e Inter Miami y la selección argentina, lo que le convierte en el futbolista con más títulos de la historia. El delantero, que hasta el momento ha marcado 910 goles en partido oficial, dejó en agosto de 2021 un FC Barcelona sumido en graves problemas económicos para fichar por el Paris Saint-Germain (PSG) y, dos años después, por el Inter de Miami.Proyección comercialAunque la personalidad extravagante de Cristiano Ronaldo lleva años consolidada como un potente imán para las marcas —desde el sector energético hasta el textil—, la proyección comercial de Lionel Messi no siempre estuvo a la altura de su talento deportivo en los inicios de su carrera. Esa brecha, sin embargo, se ha reducido de forma notable en los últimos tiempos. Bajo la gestión de su padre, Jorge Messi, el futbolista argentino ha impulsado con éxito su perfil empresarial. Su actual contrato con el Inter de Miami, junto a acuerdos comerciales —incluidos supuestos ingresos derivados de derechos televisivos—, inversiones inmobiliarias y su participación en una cadena de restaurantes, han contribuido a consolidar su fortuna. Gracias a este conjunto de ingresos, Messi ha logrado integrarse en el exclusivo grupo de deportistas con patrimonios superiores a los 1.000 millones de dólares.Este hito, no obstante, pudo haberse materializado antes. Tras conquistar el Mundial de Catar 2022 con Argentina, el delantero rechazó una oferta de 400 millones de dólares anuales para jugar en la liga saudí, una decisión que sorprendió a muchos de sus seguidores. En su lugar, optó por fichar por el Inter de Miami. Cristiano Ronaldo sí aceptó trasladarse a Arabia Saudí en 2023, con un contrato superior a los 200 millones de dólares por temporada. “El dinero nunca ha sido un problema para mí, ni un obstáculo en nada”, afirmó Messi en una entrevista concedida ese mismo año a Mundo Deportivo. “Si se hubiera tratado de dinero, me habría ido a Arabia Saudí o a cualquier otro sitio”. InversionesTradicionalmente, los deportistas que han logrado acumular fortunas superiores a los 1.000 millones de dólares lo han hecho, en gran medida, gracias a sus inversiones fuera de la competición. El tenista suizo Roger Federer es un ejemplo paradigmático: pese a haber ingresado más de 130 millones de dólares en premios a lo largo de su carrera, fue su participación del 3% en la firma de zapatillas On, adquirida en 2019, la que acabó convirtiéndose en el principal motor de su riqueza, tras la fuerte revalorización de la compañía.Un caso similar es el de Michael Jordan. Aunque fue uno de los jugadores mejor remunerados de la NBA en su etapa como profesional, el exbaloncestista percibió menos de 100 millones de dólares en salarios. La mayor parte de su fortuna procede de sus acuerdos publicitarios y de su participación en los Charlotte Hornets, factores que consolidaron su posición como uno de los deportistas más ricos del mundo.Sin embargo, este patrón está empezando a cambiar. El crecimiento sostenido de los salarios en el deporte de élite —especialmente en el fútbol— ha permitido que algunas de sus mayores estrellas superen la barrera de los 1.000 millones de dólares impulsadas, principalmente, por sus ingresos contractuales. Se trata de una evolución que refleja tanto la expansión global de la industria deportiva como el creciente valor comercial de sus principales figuras.El acuerdo de Lionel Messi con el Inter de Miami incorporó elementos innovadores poco habituales en el fútbol profesional. Entre ellos, destaca una opción que le permitiría adquirir una participación en el club, del que ya es accionista el exfutbolista inglés David Beckham. Aunque no ha trascendido si el argentino ha ejercido ese derecho desde su llegada a la Major League Soccer, lo cierto es que la evolución del Inter de Miami ha sido significativa. Según la firma especializada Sportico, el valor del club se incrementó en más de un 20% en el año hasta febrero, hasta situarse en torno a los 1.450 millones de dólares. La última inversión de Lionel Messi, no obstante, tiene además de efecto financiero, un carácter más sentimental. El mítico 10 del Barcelona ha comprado este año la UE Cornellá, club que actualmente lucha por ascender a Segunda RFEF y que juega a apenas una decena de kilómetros del Nou Camp, el estadio donde aquel niño con problemas de crecimiento asombró al mundo.