Con un look impecable, el café de especialidad como nueva obsesión y una comunidad que la sigue desde la época dorada de los blogs, Titi Vázquez construyó una marca personal mucho antes de que la palabra “influencer” se volviera parte del vocabulario cotidiano. Abogada de formación, hace un tiempo dejó atrás muchos años de trabajo corporativo para apostar todo a un universo donde la moda, el lifestyle y la autenticidad son protagonistas. A los 44, recién casada con el abogado Juan Manuel Gallo y a punto de inaugurar su propio café, habla con NOTICIAS sobre el amor después de los 40, los mandatos que nunca quiso cumplir, el culto a la imagen, el detrás de las redes y por qué todavía hoy prefiere definirse como una comunicadora antes que como influencer.
Noticias: ¿De dónde sale el apodo Titi?
Titi Vázquez: Lo pusieron mis hermanas. En realidad, de chiquita me decían ardilla, mi papá, mi abuela, mi mamá, mis tías. Y cuando tenía más o menos 12, 13, mis dos hermanas me empezaron a decir “Tita”, de la Tita salió el “Titi” y de Titi salió el “Titina”. De Titina salió el “Titinita” y ahí fueron todos los derivados de Titi. Muy poca gente me conoce por mi nombre real, Adriana. Mi mamá es Adriana.












