Anna BujBruselas. Corresponsal 19/05/2026 17:46 Actualizado a 19/05/2026 18:13 Europa trata de mover ficha frente al encarecimiento drástico de los fertilizantes debido a la crisis en Oriente Medio. La Comisión Europea ha lanzado este martes un plan de acción con el objetivo de evitar que este encarecimiento termine afectando a los consumidores europeos. La propuesta es permitir flexibilidad en los fondos de la Política Agraria Común (PAC) y también movilizar nuevos fondos adicionales para compensar a los más afectados por el aumento de los costes, prometiendo apoyo financiero a los agricultores antes de este verano para asegurar el abastecimiento de estos productos esenciales para la productividad del campo.Los fertilizantes son, junto al petróleo, la otra gran víctima derivada del cierre del estrecho de Ormuz. Según los cálculos de los técnicos comunitarios, los precios han aumentado un 71% por encima de la media de 2024, impulsados en gran medida por la guerra de Irán. El problema es que UE es altamente dependiente de las importaciones de fertilizantes, esenciales para la seguridad alimentaria del continente. Especialmente, en el caso de los fosfatados: alrededor del 70% del consumo de fertilizantes fosfatados en la UE proviene de importaciones, algo que se reduce a sobre el 50% en el caso del potasio y al 30%, en el caso de los fertilizantes nitrogenados. En el caso del cierre de Ormuz, el golfo concentra el 35% de las exportaciones globales de nitrógeno.PaqueteLa Comisión quiere presentar antes del verano un paquete de apoyo financiero para los trabajadores del campo más afectados“Las dependencias son puntos débiles, y nuestra dependencia estructural de las importaciones pone en peligro nuestra seguridad alimentaria y nuestra competitividad”, ha avisado desde la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo el comisario de Agricultura, Christophe Hansen. Pero el impacto no es inmediato: según los técnicos comunitarios, el aumento de sus costes se comienza a notar entre seis y doce meses después en la cesta de la compra, por lo que la UE quiere actuar ya para evitar que en la próxima temporada los efectos del cierre de Ormuz afecten también a la seguridad alimentaria. El Ejecutivo comunitario avisa que muchos agricultores han retrasado la compra de fertilizantes para la próxima temporada por estos precios, algo que podría comportar traducirse en problemas de suministro o cambios en los cultivos, con el consiguiente impacto sobre la producción alimentaria europea. Según ha reconocido Hansen, pueden representar hasta el 20% del coste total de los insumos. “Se acerca el verano, y es ahora cuando los agricultores decidirán qué sembrar y cuántos fertilizantes comprar. Por lo tanto, es el momento de actuar”, ha dicho el comisario. Lee tambiénCon este espíritu, Bruselas se compromete a presentar antes del verano un paquete de apoyo financiero para los trabajadores del campo más afectados con fondos adicionales del presupuesto de la UE. También otorgará más flexibilidades en la PAC, permitiendo que los Estados miembros reprogramen sus planes para compensar directamente a los más damnificados. Además, proponen cuotas libres de aranceles para las importaciones de amoníaco y urea, excepto de Rusia y Bielorrusia, donde permanecen las sanciones. Esto podría representar unos 60 millones de euros en costes de ahorro. Según Hansen, lo que pretende el Ejecutivo comunitario es dar la capacidad a los Estados miembros para que puedan “utilizar todos los fondos disponibles” con este propósito.La Comisión es consciente, sin embargo, de que con medidas cortoplacistas se queda a medio camino. “Con este nuevo plan de acción queremos responder a las necesidades a corto y medio plazo de los agricultores para poder hacer frente a los retos en la próxima temporada de cosecha, pero también queremos solucionar los problemas ofreciendo soluciones estructurales a largo plazo”, ha señalado el comisario Hansen. Lo que buscan es una transformación profunda en el sector para reducir las dependencias e impulsar una transición hacia alternativas de origen biológico o facilitar el uso de digestatos, es decir, residuos orgánicos tratados que pueden emplearse como fertilizante. Todo, mientras decenas de tractores han vuelto a protestar frente a la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo pidiendo respuestas.Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).
Bruselas promete ayudas a los agricultores frente a la crisis de los fertilizantes
Los precios han aumentado un 71% por encima de la media de 2024, impulsados por la guerra de Irán










