La inteligencia artificial se ha convertido en la gran protagonista de los análisis sobre el mercado laboral, por su potencial (y temido) impacto sobre millones de puestos de trabajo. Sin embargo, su peso sigue siendo muy reducido en términos de ofertas de trabajo, con una media muy inferior al 1%. En esta fase, un país se está posicionando con claridad en el grupo de cabeza de la carrera por la adopción de la nueva tecnología: España, que supera con creces a economías como la alemana y la francesa. Pero un reciente informe de Randstad revela que la demanda no la lideran las firmas tecnológicas, sino las empresas de los ámbitos de atención al cliente y marketing, dos de las ramas de actividad que se consideran más amenazadas por la automatización de tareas.

Según los datos publicados por la compañía especializada en recursos humanos, en el primer trimestre de 2026, los puestos relacionados con la IA representaron el 0,27% del total de las ofertas de empleo en España. Una cifra muy reducida que, sin embargo, está muy por encima de la anotada por países como Alemania (0,09%) y Francia (0,04%), y supone nueve veces más que hace cinco años.

Esta evolución confirma los resultados de estudios similares, como los elaborados por el metabuscador Indeed, que desde hace años viene detectando que la demanda en España multiplicaba la de grandes economías como Estados Unidos o Alemania. Pero el nuevo análisis de la compañía de recursos humanos revela una sorpresa adicional.