Guatemala y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) recién firmaron el Marco de Programación de País (MPP) 2026-2029, orientado a la cooperación técnica para fortalecer la seguridad alimentaria y nutricional, reducir la pobreza y promover sistemas agroalimentarios más sostenibles, inclusivos y resilientes en el país.
René Orellana Halkyer, representante regional de FAO para América Latina y el Caribe, conversó con Prensa Libre sobre la importancia del convenio, la afectación del fenómeno de El Niño y el impacto en el alza de insumos y fertilizantes por el conflicto en Medio Oriente. Además, habló de la importancia de acciones preventivas para disminuir el impacto en las poblaciones.
¿Cuál es el alcance del convenio que la FAO firmó con el Gobierno de Guatemala?
Se ha firmado un marco programa país, que es el nombre que les damos a los acuerdos de trabajo, con un período de cuatro años, que establece la FAO con los gobiernos. Es construido con participación de las autoridades, quienes nos dan las líneas estratégicas de este marco país.
Comprende objetivos vinculados a nutrición, fortalecimiento de los sistemas productivos, programas de alimentación escolar y fortalecimiento de la gestión de los bosques. Así como temas relacionados con suelos y agua, que nos ha planteado el presidente Bernardo Arévalo, y fortalecimiento de las capacidades de resiliencia de las comunidades, como en el corredor seco.













