"Si fuera de Génova estaría preocupado por 2027". Pocos momentos después de conocerse los resultados electorales en Andalucía, fuentes de la dirección del PSOE en Ferraz transmitían ese mensaje. Pese a la debacle en número de escaños, con la peor cifra histórica, de la candidatura de María Jesús Montero, en el partido de Pedro Sánchez tratan de minimizar el impacto de la noche electoral. PublicidadPara realizar ese análisis se basan, en primer lugar, en los datos en sí mismos. Primero, recalcan que han ganado votos, unos 60.000, pese a perder representación parlamentaria. Algo que no ocurrió ni en Extremadura ni en Aragón y sí en los últimos comicios, los de Castilla y León. Además, el PP es el partido que más ha bajado y el bloque de la izquierda recorta alguna distancia con el de la derecha que forman los populares con Vox. "Todas las encuestas nos daban mucho menos", reflexiona además una de las dirigentes consultadas. Este lunes Sánchez presidió la Ejecutiva Federal del PSOE en Ferraz. Según las fuentes consultadas por Público, no hubo cuestionamientos de calado sobre los resultados. Y el presidente del Gobierno y secretario general hizo hincapié en la necesidad de consolidar los liderazgos territoriales. Del mismo modo, la dirección socialista ha cerrado filas con Montero, a la que consideran que era la mejor candidata posible. Algo similar a lo que se transmitió con Pilar Alegría. No ocurrió lo mismo con Miguel Ángel Gallardo, exlíder extremeño, que dimitió al día siguiente de su cita con las urnas y al que en Ferraz veían como un candidato flojo. Los socialistas insisten en ver la botella lo más llena posible. Y vuelven a tirar de números. Recuerdan que en 2022 la diferencia entre el PP de Juan Manuel Moreno Bonilla y el PSOE que entonces encabezaba Juan Espadas fue de casi 20 puntos. Al año siguiente, en las generales de 2023, se redujo a tres. "Y además ahora el PP no tiene mayoría absoluta", señalan en Ferraz abriendo paso al optimismo. "No entendemos la euforia que se está viviendo en Génova 13", proclamó Montse Mínguez, portavoz de la Ejecutiva socialista durante la rueda de prensa de este lunes. "El futuro hoy no es el que era antes de las elecciones y Moreno sale muy debilitado", dijo desde Sevilla el secretario de Comunicación del PSOE de Andalucía Fernando López Gil,"No son datos extrapolables. La gente vota otra cosa en generales", insisten fuentes socialistas confiando en el voto dual de la ciudadanía. Y aquí entra el factor de la participación. El aumento de este dato el domingo supone un dato casi similar al de las generales de 2023. Pero en las filas socialistas reconocen que ha beneficiado a Adelante Andalucía, unos de los grandes triunfadores de la noche al obtener ocho escaños. "Es un voto que para municipales y generales es recuperable", reflexionan fuentes de la dirección del PSOE aunque el partido andalucista ya ha anunciado que se presentará para el Congreso el año que viene. Publicidad"La gente en generales vota a generales y la gente en 2023 votó a Pedro porque quería evitar un PP-Vox en el Gobierno de España", analiza uno de los dirigentes consultados. "Y eso no tenía nada que ver con lo que había ocurrido ni en las municipales un mes antes ni un año antes en Andalucía", añade. La "puerta de esperanza", según los socialistas es que la izquierda se movilice y muchos de los votos vayan al PSOE u otras fuerzas en principio aliadas. "Las siglas desde el punto de vista de un debate nacional y con Pedro liderando el tema tiene fuerza para tener un buen resultado electoral en generales", sentencia un dirigente. "Hay tiempo"Entre tanto, en el PSOE consideran que el Gobierno central de Sánchez sigue siendo la mejor baza electoral posible. Lo apuntó Mínguez de manera pública durante la rueda de prensa. Y lo transmiten de la misma manera las fuentes gubernamentales consultadas por Público. "Lo que tenemos es un escenario global, no es un escenario ni de Andalucía ni de España y en ese escenario global de la ola ultra, aunque sea una gran batalla, somos unos creyentes de que la podemos ganar", señalan en Moncloa. Para el entorno de Sánchez, el tiempo juega a su favor. Es decir, al quedar todavía algo más de un año para las generales, tienen esperanza "de poder llegar al ciudadano" y de que "entiendan lo que nos jugamos". Esa misma ciudadanía, "por desgracia", va a poder ver qué implica votar a determinadas fuerzas políticas y los pactos entre PP y Vox. "Hace falta tiempo para que la gente se dé cuenta realmente de esos peligros", reflexionan en el cuartel general del Gobierno. Una de las lecturas que hicieron los socialistas en 2023 es que precisamente esos pactos autonómicos de aquel año movilizaron a los progresistas. Confían en que la jugada se repita cuatro años después. Publicidad¿Ministros candidatos? Aunque tanto Alegría como Montero, dos miembros relevantes del Gobierno, han tenido unos malos resultados electorales en sus territorios, en las filas socialistas rechazan que haya fracasado la estrategia. Es más, rechazan que haya un movimiento determinado para ello. En este sentido recuerdan que a Montero la pidieron desde la federación andaluza como una persona que podía suscitar consensos en los diferentes sectores del partido. A la vista está, recuerdan las fuentes consultadas, que ha sido así por la participación en la campaña de todos los ex presidentes socialistas andaluces, Susana Díaz incluida. En este camino hay tres nombres seguros que continuarán esa dinámica: Óscar López, Diana Morant y Ángel Víctor Torres. Fuentes socialistas recuerdan que la ministra de Ciencia y Universidades también fue una figura que se pidió desde la mayoría del PSPV y que además logró consensos en un territorio muy dividido de manera histórica. "No se trata de un ministro candidato solo por serlo. Se trata de qué te conviene en cada momento", reflexionan las fuentes consultadas, que defienden que la visibilidad que te otorga estar en el Ejecutivo es positiva en estos momentos. Otra cosa es si se debe abandonar antes esa función, un factor sobre el que sí existen algunas dudas a posteriori según ha podido comprobar este medio. Por otro lado, el presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, se ha vuelto a erigir como prácticamente la única voz pública en el PSOE con un discurso más crítico. El dirigente castellano-manchego lleva tiempo pidiendo un adelanto electoral de las generales para, según su visión, no perjudicar a los alcaldes o presidentes autonómicos como él. Una teoría que rechazan de plano en Ferraz."Me gustaría realmente sentir que hay dolor por el resultado en los territorios, porque si el objetivo es mirar para otro lado, en espera de que vuelva a sonar la flauta, la flauta de Puigdemont, al precio de que todos los emisarios del mensaje vayan cayendo, evidentemente el destinatario seguirá con los planes", dijo este lunes Page. "No vamos a adelantar elecciones". Es lo que de manera rotunda responden en Moncloa y Ferraz cuando se les pregunta si este ciclo electoral cambia en algo los planes del calendario. "La coyuntura actual es muy difícil, no hay más que mirar el mundo y nosotros tenemos un mandato de cuatro años. Cada día que estamos en el gobierno hacemos políticas positivas. No vamos a desperdiciar ni uno de esos días", argumentan.A la vez insisten en el factor temporal y esa ventana abierta al optimismo que solo se desvelará si era factible o no dentro de un año. "Creemos que el tiempo juega a nuestro favor, que cuando llegue el momento de las siguientes elecciones los ciudadanos volverán a apoyar al bloque democrático, que es como ya hay que llamarlo", analizan en Moncloa.
El PSOE minimiza el impacto del resultado en Andalucía de cara a 2027 y espera que los pactos con Vox desgasten al PP
Los socialistas cierran filas con María Jesús Montero, recuerdan que fue la federación andaluza quien solicitó su candidatura y ponen el foco en que el bloque de izquierda ha crecido respecto a 202...












