"Vox tiene [...] la capacidad de que el nuevo gobierno comience a andar". Y esa es, a esta hora, una de las cartas m�s importantes que el partido de Santiago Abascal puede jugar en el panorama pol�tico espa�ol. Es, junto al apoyo r�cord que cosech� en Extremadura, Arag�n y Castilla y Le�n, su gran victoria de este ciclo electoral: tener la "capacidad de condicionar" el rumbo de otro gobierno auton�mico m�s del PP. Y no de uno cualquiera, sino del andaluz, el que se le resisti� en la anterior ronda de comicios y que dicta pol�ticas que afectan al 17,7% de la poblaci�n espa�ola.Con Andaluc�a, Vox ya tiene en su mano el rumbo de siete ejecutivos auton�micos del PP, que solo mantiene la mayor�a absoluta en la Comunidad de Madrid, Galicia y La Rioja. Y, a juicio del n�mero dos del partido de derecha dura, Ignacio Garriga, que Andaluc�a se sume a esa lista de regiones donde su formaci�n es decisiva "ratifica que Vox va a ser un actor pol�tico fundamental y principal para protagonizar el cambio en Moncloa".El veredicto salido de las urnas de este domingo revive as� la estrategia que Vox viene orquestando a nivel nacional, que consiste en poner su sello a las pol�ticas dictadas desde las comunidades aut�nomas a la espera de unas elecciones generales que, ans�an, a�pen a la derecha al poder. "Vamos a ejercer esa responsabilidad desde los gobiernos regionales para que haya un basti�n de defensa frente a la ruina, a la mafia y a la corrupci�n del PSOE", dijo Garriga, que tambi�n habl� de "hacer valer todos los votos" con el fin implementar sus tesis: de la "prioridad nacional" y el "fin de la inmigraci�n masiva" a la defensa del campo y las rebajas fiscales.El n�mero dos de Vox asegur� -y celebr�- que, desde la posici�n que tienen ahora, est�n "logrando muchas cosas que antes no se impulsaban desde los gobiernos regionales". Apunt� que no aspiran "solo" a ejercer ese papel de "�rbitros", pero lo cierto es que ayer y anteayer en las filas del partido de Abascal se respiraba satisfacci�n con el balance del ciclo electoral, incluido el resultado andaluz. "Contento", "orgulloso" y "�xito" son algunos de los t�rminos que se escucharon en la resaca electoral en la sede de la madrile�a calle Bamb�, donde eran conscientes de que est�n ante una "oportunidad" al tener la llave de la Junta.C�mo materializar�n esa posici�n en Andaluc�a es la �nica inc�gnita que permanece abierta a esta hora. Y permanece abierta porque Vox as� lo decidi� ayer: tras la reuni�n del Comit� de Acci�n Pol�tica del partido, Garriga esquiv� una y otra vez aclarar si su formaci�n pedir� asientos en el gobierno de Juanma Moreno a cambio de apoyar su investidura. El popular s� traslad� que su primera opci�n ser�a un ejecutivo en solitario -con respaldo externo de Vox-, pero en la sede de la calle Bamb� prefieren darse tiempo hasta desvelar sus cartas. Apuestan por afrontar la negociaci�n con prudencia."Con responsabilidad, con humildad, conscientes de la proporcionalidad", es lo m�ximo que avanz� a decir Garriga sobre su postura de cara a las conversaciones con el PP. Y, al hilo de esa consigna de "proporcionalidad", sucede que, de las cuatro autonom�as que han ido a las urnas en este ciclo electoral, Andaluc�a es en la que el peso de los de Abascal en la ecuaci�n de la derecha es m�s bajo. Si PP y Vox suman 68 esca�os en esta comunidad, solo el 22,1% es del segundo partido (15 asientos). En Extremadura, Vox representa el 27,5% de los 40 diputados que aglutina la derecha; en Castilla y Le�n, el 29,8% de los 47 totales; y, en Arag�n, el 35% de los 40 que re�ne el espectro conservador.Pero en el partido de Abascal, sin embargo, evitaron ayer se�alar si este menor peso de Vox en el espacio influir� en si reclaman o no entrar en el ejecutivo de Moreno. "Mientras no haya un programa acordado, no se habla de puestos de gobierno", insisti� Garriga en un mensaje en redes.La decisi�n sobre la que Vox se da tiempo no es menor. En el �ltimo a�o, el partido hab�a sacado r�dito de su salida de los gobiernos auton�micos en 2024, capitalizando el descontento social y evitando el desgaste que acarrea la gesti�n. Pero, tras el nuevo ciclo, Abascal dibuj� un punto y aparte en esa estrategia y accedi� a los ejecutivos de Extremadura y Arag�n -a la espera de ver qu� sucede en Castilla y Le�n-.Esto, y lo que Vox decida hacer en Andaluc�a -donde nunca ha gobernado-, ser� clave en el discurrir de la formaci�n en la recta final hacia las elecciones generales.