Como si se tratara de una versión corporativa de Toy Story, donde cada juguete tiene identidad propia, historia y personalidad, Mattel busca que las niñas mexicanas no solo compren una muñeca, sino que construyan una extensión de sí mismas.La apuesta detrás de American Girl, la icónica marca estadunidense adquirida por Mattel en 1998, parte de la premisa de que cualquier niña puede tener una muñeca idéntica a ella, con rasgos físicos, accesorios, gustos y hasta un trasfondo que refleje quién es.Ahora, esa lógica de personalización emocional se convertirá en el eje de crecimiento de la marca en México y América Latina.La estrategia: vender identidad, no solo juguetesAsí como se dice que la empresa Starbucks "no vende café, sino una experiencia", ahora la tendencia apunta a transformar juguetes en experiencias emocionales. En el caso de Mattel, la estrategia gira alrededor de experiencias como “Styled by You”, donde las niñas pueden personalizar muñecas American Girl y convivir con ellas dentro de espacios inmersivos en tiendas.“Nuestro propósito estratégico es construir una comunidad de consumidores leales que valoren no solo el producto, sino la experiencia y los valores que representa la marca. Esto nos posiciona para un crecimiento sostenido y para expandir nuestra presencia en Latinoamérica con una oferta culturalmente relevante y aspiracional", explicó en entrevista con MILENIO el director de estrategia para Mattel Latam, Rafael Álvarez.La lógica de negocio detrás del modelo es que mientras el juguete tradicional compite por precio, las experiencias personalizadas generan mayor valor percibido, elevan el ticket promedio y fortalecen la lealtad de marca.