No habla en televisión. No da entrevistas. No frecuenta paneles políticos ni cultiva el perfil mediático que caracteriza a muchos abogados de alto voltaje federal. Sin embargo, en los pasillos de Comodoro Py, el nombre de Matías Ledesma circula hace años como uno de los penalistas más conectados con el funcionamiento interno de los tribunales federales. Su irrupción pública llegó de la mano de la crisis judicial de Manuel Adorni, de quien hoy es principal abogado defensor en las investigaciones patrimoniales y penales que golpean al oficialismo. Pero detrás de ese rol aparece una historia mucho más extensa: un apellido histórico del derecho argentino, vínculos con causas explosivas y un estudio jurídico que desde hace décadas orbita alrededor del poder judicial federal. El peso del apellido Ledesma Matías Ledesma es hijo de Guillermo Ledesma, uno de los integrantes del tribunal que llevó adelante el histórico Juicio a las Juntas militares en 1985. Tras abandonar la magistratura, Guillermo Ledesma construyó uno de los estudios penalistas más tradicionales del ecosistema de Tribunales.
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