NoruegaLa heredera apareci� acompa�ada de una m�quina de ox�geno en plena celebraci�n mientras la familia real atraviesa uno de sus momentos m�s d�biles.La princesa Mette-Marit, ayerBorja RuizActualizado Lunes,

mayo

20:20La familia real noruega convierte cada 17 de mayo su balc�n en un s�mbolo, es el D�a Nacional de Noruega. Este a�o la foto ha cambiado mucho: la tradicional imagen familiar ha muerto; ahora hay ausencias, problemas de salud y pol�micas que rodean a la instituci�n. La principal protagonista de la jornada fue la princesa Mette-Marit (52). De nuevo su estado de salud -la fibrosis pulmonar que padece desde 2018- qued� en evidencia, ya que la princesa llev� una m�quina de ox�geno durante toda la jornada. Adem�s, la casa real noruega se enfrenta a la inminente sentencia de Marius Borg.Para saber m�sDesde el principio del acto se percibi� que hab�an cambiado ciertas cosas. Tal y como marca la tradici�n, la jornada comenz� en Skaugum, residencia oficial de los pr�ncipes herederos en Oslo, donde la familia saluda cada a�o el desfile infantil organizado en su honor. Esta vez no estuvieron presentes los reyes Harald y Sonia, y tampoco Ingrid de Noruega, que actualmente est� en S�dney terminando su primer curso de Ciencias Sociales.De izquierda a derecha, los pr�ncipes Sverre Magnus, Haakon y Mette-MaritGTRESHace un mes fue su primera aparici�n con una c�nula nasal de ox�geno conectada a un aparato sostenido por un empleado del palacio real. La enfermedad pulmonar incurable que padece Mette-Marit provoca molestias respiratorias y la ha obligado a estar de baja por enfermedad en varias ocasiones o a reducir su programa oficial.Otro gesto fue cuando la familia se traslad� al Palacio Real de Oslo para el tradicional saludo desde el balc�n junto a los reyes. Seg�n varios medios noruegos, fue el pr�ncipe Sverre Magnus quien ayud� a su madre a subir el dispositivo de ox�geno. Durante el acto, Mette-Marit altern� momentos con y sin c�nula, aunque en todas las im�genes pod�an verse los cables colgando de su cuello. Cuentan que en un momento determinado, la princesa tuvo incluso que retirarse al interior para recuperarse.