En las fotos, difundidas por la revista ‘Se og Hør’, se ve cómo la futura reina, diagnosticada de una fibrosis pulmonar crónica en 2018, pasea con una cánula nasal, mientras que Haakon de Noruega porta una bolsa con el respirador

La familia real noruega no consigue salir del foco mediático. Si el juicio contra el primogénito de Mette-Marit, Marius Borg Høiby, acusado de violación y otra treintena de delitos o la relación de la futura reina con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein —por la que

marit-de-noruega-asegura-que-epstein-la-engano-y-manipulo-corte-el-contacto-porque-me-di-cuenta-de-que-era-un-tipo-malo.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/internacional/2026-03-20/la-princesa-mette-marit-de-noruega-asegura-que-epstein-la-engano-y-manipulo-corte-el-contacto-porque-me-di-cuenta-de-que-era-un-tipo-malo.html" data-link-track-dtm="">ha tenido que dar explicaciones en la televisión pública— no fueran suficiente motivo de preocupación nacional, la delicada salud de la esposa de Haakon de Noruega, que fue diagnositaca de una fibrosis pulmonar crónica en 2018, es otro elefante en la habitación que no desaparece. Al contrario, es, desde este domingo 22 de marzo, más visible que nunca después de las fotografías publicadas por la prensa de su país, en las que se la ve caminando con un suministro de oxígeno nasal.