“La crisis en Oriente Medio está afectando cada vez más al empleo, las condiciones de trabajo y los ingresos más allá de la región”, advierte este lunes la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En un informe publicado este 18 de mayo, la entidad laboral de Naciones Unidas prevé posibles pérdidas de horas de trabajo por el conflicto internacional que equivalen a 14 y 38 millones de empleos a nivel mundial en 2026 y 2027, respectivamente, con una especial afectación en los Países Árabes, seguidos de la región de Asia y Pacífico.
La OIT proyecta varias consecuencias laborales debido a la guerra en Irán que, aunque “tardarán en materializarse”, la entidad advierte de que hay perturbaciones que ya se están transmitiendo a través de “múltiples canales”, como el aumento de los precios de la energía, la interrupción de las rutas de transporte, las tensiones en las cadenas de suministro, la debilidad del turismo y las restricciones a la migración.
Esto, en “una economía mundial aún marcada por un crecimiento débil y déficits de trabajo decente”, se prevé que afecte tanto a la intensidad de empleo, como a los salarios y al nivel de desempleo a nivel mundial.
Menos empleo, menos salario y más paro













