El turismo internacional continúa creciendo en España y se consolida como uno de los principales motores del consumo de la economía. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el gasto medio por visitante internacional alcanzó los 1.514 euros en diciembre de 2025, un 5% más que el año anterior, mientras que el gasto total de turistas extranjeros superó los 134.712 millones de euros en el conjunto del año.Sin embargo, una parte relevante de ese gasto no llega al comercio local, especialmente fuera de los grandes polos turísticos. Aunque ciudades como Madrid o Barcelona concentran gran parte del consumo asociado al turismo, en muchas regiones el impacto en el comercio es menor de lo esperado. El motivo no es la falta de interés por parte del viajero internacional, sino una serie de barreras operativas y tecnológicas que dificultan completar el proceso de compra.
Por ello, y con el objetivo de que los pequeños comercios logren "absorber" parte de ese gasto, desde Stamp han analizado las principales barreras que utilizan estos negocios. Entre los principales obstáculos se encuentra la brecha de digitalización del pequeño y mediano comercio, ya que según un análisis de Esade, el 67% de los minoristas españoles reconoce que su mayor reto es digitalizar la relación con el cliente.







