A veces —no siempre— los datos del sector turístico pueden sonar gélidos, como si les faltara vida y fueran una simple sucesión de porcentajes y comparativas. A veces hay cifras que significan algo evidente, que se pueden visualizar de manera clara y que pueden certificar una tendencia que no para de crecer. Si hacemos caso al último informe del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por sus siglas en inglés), se observa de manera constante cómo el crecimiento turístico de España se desplaza hacia la importancia del gasto en el destino y ahí el sector es líder en Europa. “El informe del WTTC confirma una tendencia muy clara: España no solo sigue creciendo en volumen turístico, sino que está aumentando especialmente en valor económico por visitante”, señala a El Confidencial Juan Luis Nicolau, catedrático de la Virginia Tech, entre los 10 mejores académicos internacionales en turismo del mundo. Una batalla La más reciente Investigación de Impacto Económico (EIR, por sus siglas en inglés) del WTTC, elaborada en colaboración con Chase Travel, socio líder de investigación, muestra que España generó 115.000 millones de euros en gasto de visitantes internacionales en 2025. Se sitúa en el tercer lugar mundial, solo detrás de Estados Unidos y China, y es el principal destino europeo en gasto de visitantes internacionales. Para el investigador académico el dato más relevante “no es en sí” alcanzar esos 115.000 millones de euros en gasto internacional, sino que el gasto medio por turista en España (unos 1.344 dólares) supera claramente la media europea. “Eso ha sido siempre una batalla para el turismo español”, resalta. ¿Qué es lo que supone? Que España está consolidándose progresivamente como “un destino de mayor valor añadido y no exclusivamente de turismo masivo. Sí, es cierto que parte de este fenómeno puede estar relacionado con un empuje del turismo de lujo, pero también con una diversificación del gasto hacia experiencias gastronómicas, culturales, wellness y alojamiento de alta gama”. Se parten de ventajas competitivas que no son fáciles de replicar: conectividad aérea, seguridad, clima, infraestructura turística madura y una imagen internacional muy consolidada. Advierten de la necesidad de más inversiones en tecnologías de identidad digital y biometría para agilizar los cruces fronterizos El propio informe insiste en que la inversión en las conexiones y en la experiencia del visitante está siendo clave para mantener esta posición competitiva. “La reflexión está en línea con el hecho de que el reto para España no es simplemente seguir creciendo, sino gestionar ese crecimiento. El debate no es únicamente más turistas, sino qué tipo de turismo, con qué impacto territorial, social y medioambiental, y cómo distribuir mejor el valor generado”. ¿Qué destaca más la investigación del WTTC? Que los destinos enfocados en facilitar viajes fluidos y mejorar la experiencia del viajero están “mejor posicionados para captar la próxima ola de demanda internacional”. A saber: inversiones en tecnologías de identidad digital y biometría para agilizar los cruces fronterizos. También sistemas de visado más inteligentes y una mayor cooperación regional que facilite los viajes multidestino. Antonio Peláez, decano de la Facultad de Turismo de la Universidad de Málaga, recuerda cómo España tenía el reto de llegar a los 100 millones de turistas internacionales y que los 96 millones (cifra final) resultan un número “aceptable” para la planta alojativa que tiene el país. Previos a la pandemia “Deberíamos pensar en distribuir los flujos de turistas, que vengan más visitantes en temporada baja promoviendo la oferta en destinos incipientes”, subraya Peláez en conversación telefónica con este diario. Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC, ha señalado que el gasto de visitantes internacionales ya ha superado los niveles previos a la pandemia a nivel global. Admite que aún queda lejos superar el gasto medio que tienen los turistas en Estados Unidos (que sobrepasan los 3.000 dólares). “Nuestra apuesta tiene que ser hacia la comercialización a segmentos que nos interesan más, con más impacto económico, como el de eventos y congresos”, detalla Peláez. Este segmento prevé crecer un 20% en una década. El reto reside en que este mismo aumento alcance a todo el sector… dejando el turismo masivo. A veces —no siempre— los datos del sector turístico pueden sonar gélidos, como si les faltara vida y fueran una simple sucesión de porcentajes y comparativas. A veces hay cifras que significan algo evidente, que se pueden visualizar de manera clara y que pueden certificar una tendencia que no para de crecer.