Juan José Lahuerta |
Madrid (EFE).- En un fútbol que vive de la prisa y olvida deprisa, el Metropolitano se detuvo un momento para mirar a Antoine Griezmann como se mira a los jugadores que dejan huella. No había Liga en juego para el Atlético más allá de luchar por el tercer puesto, pero sí había algo más importante: despedir a uno de los suyos. Y eso convirtió la jornada 37 en territorio sentimental.
Fue domingo de despedidas. Dijeron adiós a sus aficionados Óscar Trejo del Rayo Vallecano, Robert Lewandowski del Barcelona y Santi Cazorla del Oviedo.
El delantero del Atlético Antoine Griezmann junto a su familia en el homenaje al delantero francés. EFE/Mariscal
Griezmann, leyenda












