Actualizado Lunes,

mayo

03:00La apuesta hotelera espa�ola por Cuba encara un verano m�s que dif�cil. Meli�, Iberostar, Barcel�, Globalia... las grandes compa��as que en las �ltimas d�cadas han convertido La Habana, Varadero o Holgu�n en destinos tur�sticos estrella del Caribe de la mano del Gobierno cubano ven c�mo el bloqueo estadounidense a la entrada de combustible desde el derrocamiento de Nicol�s Maduro en Venezuela reduce a�n m�s las expectativas de sus establecimientos.En estos cuatro meses el racionamiento de la llegada de cargamentos de petr�leo han obligado a la isla a racionar la energ�a y han hecho m�s presentes los apagones. Las amenazas estadounidenses a quien asista a la isla hicieron que, de los ocho buques de combustible que Cuba necesita, como m�nimo cada mes, solo llegara uno en abril. Y no hay m�s como fruto de esta "persecuci�n energ�tica", seg�n reconoci� el pasado 13 de mayo el propio presidente cubano, Miguel D�az Canel, en la red social X.Las llegadas de turistas ya han ca�do dr�sticamente en los �ltimos a�os y en 2025 tocaron su m�nimo desde 2002, llegando a 1,8 millones, menos de la mitad de lo que eran en 2018 y ocho veces menos que las visitas que recibe, por ejemplo, Barcelona. Pero si la falta de combustible es una dificultad operativa, la orden ejecutiva emitida el pasado 1 de mayo por la presidencia de Estados Unidos puede dar la puntilla.Si la situaci�n cr�tica ya es suficiente para hundir su industria tur�stica, las llegadas a Cuba bajar�n a�n m�s cuando Iberia aplique la suspensi�n de vuelos para el mes de julio, que se sumar� a la retirada que las operaciones de Cubana de Aviaci�n, la aerol�nea estatal, realizaba con Madrid a trav�s de Plus Ultra. Otras aerol�neas canadienses tambi�n han cortado las conexiones ante la amenaza de sanciones estadounidenses y sus consecuencias.Pero las cadenas hoteleras no pueden hacer lo mismo, los establecimientos que explotan en La Habana, Varadero, Santiago, Holgu�n... siguen ah�. El r�gimen castrista nunca ha permitido que los exploten en propiedad porque son estatales y, en muchos casos denunciados ante la justicia estadounidense como expropiados desde los a�os 60 del pasado siglo. Meli�, con m�s de 30, e Iberostar, con una veintena, son los mayores part�cipes en un negocio que se realiza en cogesti�n con la empresa p�blica Gaesa. Este conglomerado industrial pertenece al Ej�rcito de Cuba y, adem�s de los hoteles, incluye el control de las remesas a la isla, las gasolineras, el servicio de internet... No es extra�o que sea, por lo tanto, uno de los principales objetivos de la presi�n de Washington sobre la isla. La orden firmada por Marco Rubio, secretario de Estado el pasado 7 de mayo, estima en 20.000 millones los ingresos de la empresa "el coraz�n de la cleptocracia comunista". La vuelta de tuerca adelanta de manera expl�cita sanciones a quien se relacione con el r�gimen en materia de energ�a, defensa, metales, miner�a, servicios financieros o seguridad. De manera m�s gen�rica, cita la prohibici�n de "cualquier contribuci�n, provisiones de fondos o servicios" de personas se�aladas por la Administraci�n estadounidense como es el caso de Ana Guillermina Lastres, la militar que dirige Gaesa.En estas circunstancias, al riesgo de una campa�a arruinada para las hoteleras espa�olas se suma el jur�dico por su relaci�n con el r�gimen castrista a trav�s de Gaesa y el se�alamiento que pueden sufrir en Washington de cara a problemas con antiguos propietarios que se acojan a la ley Helms Burton o en una posible nueva etapa pol�tica en la isla. En cuanto al primero, Meli� ya vio caer el a�o pasado un 10% su negocio en Cuba, hasta 11,5 millones, con una ocupaci�n de apenas el 40% y un ingreso por habitaci�n de 29 euros. A�n as�, tiene otros dos establecimientos en proyecto con 456 habitaciones. El grupo propiedad de la familia Escarrer explota tambi�n hoteles en plazas estadounidenses como Nueva York o Orlando, en Florida.Grupos como NH, ahora perteneciente a Minor Hotels, han abandonado Cuba, mientras otros como Barcel� o Iberostar suman a los hoteles la oferta de billetes de avi�n. De hecho, Iberostar ha profundizado su relaci�n con Gaesa al convertirse en la primera empresa tur�stica en explotar nuevos modelos ensayados por el r�gimen, como el de alquiler de hoteles. Tambi�n es el gestor del que aspira a ser el nuevo emblema tur�stico del pa�s, un cinco estrellas de lujo en la torre que se eleva sobre el barrio del Vedado, en La Habana. El edificio m�s alto de la ciudad.