Actualizado Domingo,

mayo

00:11�Los que se quieran presentar que sepan que les estamos esperando (...). La gente me quiere a m��. Con estas frases, mitad amenazantes mitad chulescas, Florentino P�rez, presidente del Real Madrid, anunci� un proceso electoral en el club poniendo en suerte el m�s alto sill�n, el suyo.Muchos dir�n que lanza el �rdago con las cartas marcadas y, por lo que me cuentan quienes saben de la galaxia blanca, parece que es verdad. P�rez, que lleva la friolera de 23 a�os en el cargo, fue quien impuls� unos cambios estatutarios a la medida de muy pocos, pero desde luego s� a la suya. Esto de retocar estatutos para evitar que se repitan sustos internos de algo me suena.Quien quiera medirse con Florentino para sustituirle en la presidencia tiene que cumplir varios requisitos: ser espa�ol, acreditar m�s de 20 a�os ininterrumpidos como socio del club y poner sobre la mesa un aval de 187 millones del ala. Vamos que, a eso de los nacionales primero y con largo arraigo en el territorio se a�ade el ser rico riqu�simo. Tambi�n me suena esta soflama.Florentino, que se considera �el mejor presidente de la historia del f�tbol�, un referente planetario, denuncia una �campa�a organizada�, �una orquestaci�n de malos periodistas� contra �l y, por supuesto, no piensa quedarse �de brazos cruzados�. �A m��, clam� campanudo, �me tendr�n que echar a tiros�. Esperemos que no llegue a tanto la cosa pero el runr�n de que algo as� parece conocido no deja de rondarme la oreja.Visto desde fuera, el Madrid no atraviesa por un buen momento: temporada sin t�tulos, entrenador cuestionado y jugadores literalmente a tortas. Madre m�a, los o�dos no dejan de pitarme.Con ese panorama, poner el futuro del club en manos de los socios parece razonable, incluso si el anuncio se hace en una inenarrable rueda de prensa en la que se mezclaron en batiburrillo la prepotencia, la mala educaci�n, el machismo m�s casposo y el as guardado en la bocamanga.Convocar elecciones poniendo a disposici�n el propio cargo cuando la situaci�n se deteriora, los apoyos merman e incluso te abandonan, cunde el malestar entre los seguidores y los propios aliados la emprenden a mamporrazos entre s�, parece l�gico, honesto y hasta democr�tico. Esto ya me resulta menos conocido, aunque todos sabemos que hay casos en los que a estos males se suman adem�s pegotes de presunta corrupci�n e incapacidad para ofrecer un proyecto de cuentas claras porque, de hacerlo, reventar�an todas las costuras.En los �ltimos tiempos han votado los extreme�os, han votado los aragoneses, han votado los castellano leoneses y hoy, tambi�n, votan los andaluces. Hasta los socios del Real Madrid posiblemente puedan hacerlo. Lo que no tenemos, de momento, es la oportunidad de ir a las urnas todos juntos, a una. Para confirmar o para revocar, que las dos opciones existen.Florentino P�rez, rabioso contra el mundo, que de repente no reconoce su magnificencia y su gloria y v�ctima de una prensa malintencionada que injustamente le toca las pelotas ha dado, pese a todo, un paso al que otros no se atreven. Y digo yo: �Ser� por miedo?S�, sin duda, es por miedo.