Iraj Mesdaghi (Teherán, 1960) no estaba en Irán cuando las fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron los primeros ataques sobre la República Islámica. No oyó el impacto de los misiles en Irán y se enteró de la muerte del ayatolá Ali Jamenei a miles de kilómetros de distancia. Pero Nesdaghi lleva años librando su propia guerra contra el régimen. Esa guerra empezó para él en 1981, cuando entró en algunas de las cárceles más temidas de Irán. Allí estuvo 10 años, acusado de apoyar a los Muyahidines del Pueblo de Irán (MEK/PMOI), organización opositora perseguida duramente tras la revolución islámica. Durante ese periodo sufrió torturas, aislamiento y condiciones extremas. También sobrevivió a las ejecuciones masivas de 1988, una de las mayores purgas políticas de la historia reciente iraní, en la que miles de presos fueron ejecutados por orden del régimen. En 1994, siguió librando su batalla particular desde Estocolmo, donde vive exiliado y desde donde ha documentado las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen iraní. El escritor, investigador y activista se ha convertido en uno de los supervivientes más conocidos de las cárceles políticas de la República Islámica de Irán. Para Mesdaghi, su guerra solo acabará cuando caiga el régimen. Está convencido de que Estados Unidos tenía la capacidad de conseguirlo, pero el presidente estadounidense cometió un error: "No debes mostrar ninguna luz al final del túnel y Trump la mostró", asegura en una entrevista con El Confidencial. PREGUNTA. Usted pasó diez años en cárceles iraníes y sobrevivió a las ejecuciones masivas de 1988. ¿Cómo moldeó esa experiencia su comprensión de cómo el régimen emplea el terror contra la sociedad y la oposición? RESPUESTA. Cuando me arrestaron, fui torturado como los demás. Realmente fui torturado de manera severa. Después de nueve meses me enviaron al llamado tribunal. Estaba allí solo con el juez religioso; no había nadie más. Primero me dijeron que bajara y que al día siguiente tendríamos el juicio. Yo estaba sentado allí, con los ojos vendados. Todo el tiempo dentro del edificio permanecí vendado. Entonces el juez salió y dijo: "Hagamos también el juicio para él ahora mismo". Entré en la sala; no había nadie y tuve mucha suerte porque no llevaba la venda puesta. Me permitió quitármela y también me dejó defenderme. Por eso digo que tuve suerte: no estaba vendado y pude defenderme. Todo el proceso duró apenas 20 minutos. Después me condenaron a diez años de prisión. Luego me trasladaron a otra cárcel, Gohardasht. Después de un par de meses me llevaron al aislamiento. Allí fui torturado salvajemente, incluso después de haber sido condenado a diez años de prisión. Estaba en una situación terrible. Después de un año nos trasladaron a otra prisión, Hassar. Éramos 22 personas en apenas cuatro metros cuadrados. ¿Te lo puedes creer? No había espacio suficiente ni siquiera para mantenerse de pie. Tuvimos que ingeniárnoslas para vivir y dormir allí. Fue muy difícil. Después me llevaron otra vez a Evin y volvieron a torturarme en 1983, 1984 y 1985. Más tarde me enviaron otra vez a juicio con una nueva acusación formal. Raisi, el expresidente de Irán, y también Rossini, asesinado el año pasado en Irán, actuaban como fiscales junto con sus adjuntos. Pidieron mi ejecución. Pero el juez no aceptó y otra vez fui condenado a diez años de prisión. Por eso sobreviví a la masacre de 1988 en la prisión de Gohardasht. Finalmente, en 1991, fui liberado. P. ¿Cree que la comunidad internacional falló a Irán al no reaccionar con suficiente contundencia a las masacres de presos de 1988? R. Sí. Especialmente en 1988, después de la masacre, la comunidad internacional guardó silencio. Fue el año en que incluso la Asamblea General no condenó al régimen iraní ni la ejecución de presos políticos. Fue una masacre enorme: 4.000 personas fueron asesinadas en 40 días. Todos ellos, como yo, ya habían sido condenados a prisión según las propias leyes y sentencias del régimen. Pero aun así fueron ejecutados en prisión. P. Hemos visto una situación similar este pasado enero, cuando varias organizaciones de derechos humanos denunciaron una nueva ola de ejecuciones y represión masiva en Irán. Algunas fuentes señalan que la cifra asciende a 30.000 víctimas mortales. ¿Ve estas masacres como una prueba más de que el régimen sigue creyendo que el terror es una herramienta eficaz para mantenerse en el poder? R. No creo que la comunidad internacional esté haciendo su trabajo. Yo fui activo en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y en la Asamblea General entre 1996 y 2001. Escribí un libro sobre eso, sobre los derechos humanos en Naciones Unidas y el historial iraní allí. Comparé incluso las resoluciones sobre violaciones de derechos humanos en Irán e Irak. Es increíble. Ambos países estaban uno detrás del otro en las sesiones, en la misma sala, con los mismos países votando. A veces las resoluciones contra Irak se aprobaban sin oposición, pero respecto a Irán había 17, 18 o 20 países oponiéndose. Cuando leías las resoluciones, era increíble: en las referentes a Irán aparecía constantemente el término "bienvenido", mientras que en las de Irak no había ni uno solo. Y eso a pesar de que el régimen iraní asesinó a decenas de disidentes incluso en Europa, mientras que no recuerdo ni un solo caso de terrorismo iraquí en el extranjero. También el lenguaje era diferente cuando hablaban de torturas. Respecto a Irak, utilizaban términos como "tortura sistemática", pero con Irán no. Cuando preguntaba por qué no usaban el mismo lenguaje, respondían que era "lenguaje técnico", pero nunca daban una explicación real. Por eso no creo que la comunidad internacional tenga voluntad de actuar. Ahora mismo existe un comité en el Consejo de Derechos Humanos para investigar la represión y el movimiento "Mujer, Vida, Libertad", pero no ha hecho nada, solo algunos informes. P. Ahora nos encontramos en medio de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán enquistadas. ¿Está el nuevo Líder Supremo, Mojtaba Jamenei, políticamente más débil de lo que estaba Ali Jamenei o las circunstancias actuales podrían consolidar su poder? R. Creo que está más débil. Pero Trump cometió un gran error. Después de los ataques, dijo que el régimen había cambiado, que había gente más lógica dentro del sistema, y que quería negociar con ellos. ¿Qué significa eso? Significa: "No queremos derrocar el régimen". Ese fue el mayor error. Tal vez no querían hacerlo, pero no deberían haberlo dicho. "Les enseñó el final del túnel. Ese fue el error y ahora están pagando el precio" Yo tengo experiencia con la tortura. Si el torturador te muestra la luz al final del túnel, él es el perdedor. No debes mostrar ninguna luz. Trump mostró esa luz: "No vamos a derrocar este régimen. Queremos negociar. Os aceptamos. Queremos tratar con vosotros". Les enseñó el final del túnel. Ese fue el error y ahora están pagando el precio. P. ¿Es Estados Unidos el único actor que puede acabar con el régimen? R. Sí, podría hacerlo. Después vimos que no continuaron. No mataron a ningún alto cargo del régimen iraní. Querían conservarlos. Cometieron un error. El régimen estaba en una situación muy mala, pero les dejaron salir a las calles, organizarse y movilizar a su gente. Por eso pudieron sobrevivir. Y ahora pagarán el precio de ese error. Creo que tendremos otra guerra. Estoy seguro. Trump ya cometió un error en la primera guerra entre Israel y el régimen iraní: no permitió que Israel matara a Jamenei y obligó a aceptar un alto el fuego. Nueve meses después se vio obligado a ir él mismo a la guerra. Y esta vez volvió a cometer el mismo error: detuvo la guerra y forzó otro alto el fuego. ¿Qué consiguieron? Nada. En los últimos doce meses hemos tenido dos guerras por los misiles, las armas nucleares y los grupos aliados de Irán. No resolvieron el problema. Ahora además tienen otro problema: el estrecho de Ormuz y su posible bloqueo. Nadie puede resolver sus problemas con este régimen. Y si cometes errores, todo el mundo pagará el precio. Si no resuelves el problema hoy, mañana pagarás mucho más. P. ¿Crees que el régimen iraní está ganando ahora la batalla por su supervivencia? R. Sí, lo está haciendo. Y Europa está en una posición muy equivocada. Durante cincuenta años han cometido muchos errores frente al régimen y siguen la misma política. Creo que es una política de apaciguamiento y no creo en ella. Van a pagar el precio. Mientras tanto, la gente sigue muriendo en Irán y el régimen continúa matando personas dentro del país. "Esta política acaba provocando guerras mayores" Yo estoy contra la guerra, pero esta política termina provocando guerras mayores. Mira Líbano: Israel cometió un error en 2006 y ahora están pagando el precio, no solo los israelíes, sino también los libaneses, asesinados por Hezbolá. También en Gaza se cometieron grandes errores en 2006 y 2007. Ahora vemos cuánta gente muere. En las guerras, quien paga el precio es siempre la población. ¿Cuál es el problema? El islam político. Los grupos islamistas y el islam político son una amenaza real para Europa. P. Si las negociaciones fracasan, ¿cuál cree que será el siguiente movimiento de Trump? R. Estoy seguro de que tendremos otra guerra en un futuro cercano. No sé exactamente cuándo, pero la habrá. Después del alto el fuego entre Irán e Israel, dije que estaba 100% seguro de que habría otra guerra, más grande, más larga y con más víctimas. Cada día lo repetía en entrevistas. Pensé que sería a finales de diciembre; no fue entonces, sino a finales de febrero, solo dos meses después. Y ahora sigo creyendo que habrá otra guerra y que Trump acabará involucrado en ella. P. ¿Cree que el régimen podría sobrevivir a una nueva guerra o a nuevos ataques? R. No sé cómo quieren manejar eso ni cómo piensan avanzar. Ese es el problema. P. Algunas voces iraníes tanto dentro como fuera del país han interpretado el "no a la guerra" de Pedro Sánchez como un apoyo al régimen de los ayatolás. ¿Qué piensa sobre esta postura? R. Déjame decirte algo: de esta manera estáis perdiendo el futuro. El pueblo iraní no va a olvidar esto. El Gobierno español está apoyando a este régimen y el régimen iraní agradece constantemente en periódicos y televisiones la posición española. El pueblo iraní y la oposición ven eso, y no es bueno… nada bueno. P. ¿Estamos ante un punto de inflexión del régimen? R. Creo que este régimen no tiene futuro. El pueblo iraní no quiere vivir bajo un régimen islámico, especialmente las nuevas generaciones. Están luchando contra él y estoy seguro de ello. Aunque la guerra entre Estados se detenga, la verdadera guerra no terminará. Puede haber un alto el fuego entre Irán, Israel y Estados Unidos, pero no puede haber un alto el fuego entre el pueblo iraní y el régimen, ni entre el régimen y el pueblo iraní. En esa guerra no existe ningún alto el fuego.
La guerra, según el exilio iraní: "El error de Trump fue querer negociar y no acabar con los ayatolás"
El activista iraní lleva más de 30 años exiliado en Estocolmo y pasó una década en las prisiones más temidas de Irán. Ahora, habla sobre la guerra de Trump contra el régimen






