ReacciónBarcelona 16/05/2026 16:38 Actualizado a 16/05/2026 17:05 El lanzamiento de una colección limitada de relojes Swatch en colaboración con Audemars Piguet ha provocado aglomeraciones, intervenciones policiales y el cierre preventivo de establecimientos en Barcelona, pero también en el Reino Unido.La salida a la venta de una nueva colección de relojes ha desatado este sábado escenas de aglomeraciones y tensión en varias ciudades del mundo. En Barcelona, cientos de personas se han concentrado ante la tienda de Swatch en el Passeig de Gràcia con el objetivo de adquirir uno de los modelos de la colección limitada “Royal Pop”, lo que ha impedido la apertura del establecimiento.Según fuentes policiales, desde hacía días algunos compradores ya hacían cola en las puertas de la tienda, pero la cifra se ha incrementado notablemente hasta llegar a unas 300 personas este sábado. La situación ha obligado a intervenir a los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana, que han desplegado unidades para controlar el orden público y evitar incidentes ante la presión de los asistentes para acceder al local.Ante la imposibilidad de garantizar la seguridad, los responsables del establecimiento han optado por no abrir. Otra tienda de la marca en la ciudad, situada en el centro comercial Illa Diagonal, pudo iniciar la jornada pero también registró una fuerte afluencia de clientes en las primeras horas.Los relojes de la colección “Royal Pop”, con un precio de entre 385 y 400 euros, se inspiran en modelos de alta gama que pueden superar los 20.000 euros. Esta diferencia ha despertado gran interés, especialmente entre revendedores, que ya se han empezado a anunciar en plataformas de segunda mano, donde se prevé que los precios se multipliquen.La situación se ha repetido en otros puntos del mundo. En Reino Unido, Swatch ha decidido cerrar temporalmente varias tiendas en ciudades como Londres, Birmingham, Glasgow o Liverpool después de que cientos de personas se concentraran antes de la apertura. La empresa ha justificado la decisión por motivos de seguridad tanto para clientes como para trabajadores.En paralelo, algunos de los modelos ya han aparecido en plataformas de reventa con precios que alcanzan hasta 16.000 libras esterlinas, evidenciando la alta demanda y la presión especulativa generada por esta colaboración. El fenómeno se ha extendido también a otras capitales internacionales, consolidando un lanzamiento global marcado por la expectación y problemas logísticos asociados al éxito comercial.