DOMINGOHANTAVIRUS (I)El desembarco del hantavirus en Tenerife sorprende a Espa�a haciendo lo que mejor sabe hacer en estos casos: discutir. En un pa�s normal, la prioridad ser�a convencer al mundo de que todo est� controlado. En Espa�a, antes de eso, necesitamos aclarar si la responsabilidad es del Gobierno central, de la comunidad aut�noma, del puerto, de la OMS o de una mesa t�cnica fantasma.Cada declaraci�n p�blica que pretende transmitir calma acaba generando m�s ruido, precisamente cuando el planeta est� mirando c�mo hacemos las cosas por aqu�.LUNESHANTAVIRUS (II)La OMS va contando casos de hantavirus a la misma velocidad que trata de tranquilizarnos. El caso es que ya importa menos por lo que hace que por lo que revela: que seguimos siendo una especie extraordinariamente vulnerable, y capaz de extinguirse con una elegancia institucional sobrecogedora.Para evitarlo, en Espa�a tenemos una palabra m�gica que no tranquiliza absolutamente a nadie: cogobernanza. Que suena a acuerdo para resolver un problema, pero funciona como aviso de discusi�n interminable.La ministra de Sanidad, M�nica Garc�a, dice que no hay que entrar en pol�micas est�riles, al menos con el virus y al menos con Canarias, para que podamos volver a dejar espacio a otras.MARTESANDALUC�A (I)Mar�a Jes�s Montero llam� �accidente laboral� a la muerte de dos guardias civiles que persegu�an una narcolancha. Una expresi�n que pol�ticamente dura m�s que un mitin entero, porque no eran dos funcionarios cayendo por una escalera, sino dos agentes persiguiendo a narcotraficantes que llevan a�os desafiando al Estado delante de las c�maras, demostrando una vez m�s que la �nica manera de acabar con el narcotr�fico es dejar de perseguirlo.Hay campa�as en las que un candidato crece y otras en las que simplemente intenta no empeorar. La candidata enviada por S�nchez para resistir en Andaluc�a parece instalada en esa segunda categor�a, condenada sin presupuestos, a pactos inc�modos para cualquier andaluz, y ese desgaste que produce pasar demasiado tiempo explicando lo inexplicable.MI�RCOLESANDALUC�A (II)La campa�a andaluza entra en la recta final de Mar�a Jes�s Montero, quien ahora convierte las llamadas de citas m�dicas en llamadas pidiendo el voto para el PSOE. Que una cosa es hacer pol�tica sobre la sanidad p�blica y otra muy distinta disfrazar la sanidad p�blica de propaganda. No s� a qui�n se le ocurri� pedir el voto imitando una estafa telef�nica.JUEVESCHINADonald Trump y Xi Jinping se dieron la mano en Pek�n dejando claro que el mundo depende de que estas dos potencias consigan soportarse. Trump habl� de amistad, de relaci�n �fant�stica� e incluso lleg� a decir que quiz� sea �la cumbre m�s importante de la historia�. Aunque con Trump la historia suele durar una tarde, mientras que a Xi Jinping las tardes se le convierten en d�cadas.China y EEUU est�n tan obligados a convivir como a desconfiar el uno del otro. Mientras uno habla de comercio mundial y de petr�leo, el otro habla de Taiwan, pero siempre entre sonrisas, porque cuando Washington y Pek�n dejan de sonre�r ante las c�maras, el resto del planeta empieza a hacer n�meros.VIERNESY NADA M�SFlorentino P�rez lleva tantos a�os sobreviviendo en el f�tbol que ya no parece un presidente, sino una estructura del Estado. Cambian entrenadores, generaciones, gobiernos, formatos de Champions e incluso el relato moral del deporte, pero �l sigue ah�, administrando el Real Madrid como quien gestiona una mezcla entre multinacional, ministerio y central nuclear. A estas alturas ya no est� claro si Florentino manda en el f�tbol espa�ol o si el f�tbol espa�ol se organiz� hace a�os alrededor de Florentino. Casi nada pasa en Espa�a sin que alguien termine pronunciando su nombre en voz baja. Y encima el t�o, como apunta Arcadi, lee peri�dicos, y se los cree.El presidente del Real Madrid (no s� si en funciones, o si cuando termine de leer esto ya habr�n acabado las elecciones) ha cometido el error de hablar cuando le basta con existir. Y dejarnos ver, como escribi� I�ako D�az Guerra, el forofo que todos llevamos dentro, irracional hasta el absurdo, como absurdo es que un empresario de �xito deje su felicidad en manos de unos ni�atos malcriados y un fuera de juego semiautom�tico en el 93.Con Florentino el Madrid ha vivido sus mejores a�os de su historia en Europa (siete Champions), y el Bar�a tambi�n, (cuatro), aunque dice que por Negreira las cuentas se le desequilibran en Espa�a, donde la paliza del Bar�a es abrumadora. El f�tbol es el �nico negocio donde el poder no evita el rid�culo. �Quiere que los del Bar�a le devolvamos esta Liga, o siete? Por m�, ll�veselas, que nosotros ya hemos hecho la fiesta.