Si me permiteEs extraño que muchas personas tienen una mentalidad o perspectiva negativa del trabajo.
“El trabajo endulza en todo momento la existencia; pero no a todos les gusta lo dulce”. Víctor Hugo
Es innegable que el trabajo es parte de la vida, y cuando en los años formativos o en la niñez se le enseña a una persona a ser productiva y útil, conlleva que la están incluyendo a participar de algún trabajo. La mentalidad impositiva de mandar a alguien a trabajar siempre tendrá una reacción negativa; sería mucho mejor hacerle espacio a la persona para que se involucre en un trabajo.
Es extraño que muchas personas tienen una mentalidad o perspectiva negativa del trabajo. Seguramente hubo algo que les afectó, por comentarios negativos de gente a su alrededor, lo cual las llevó a formar una imagen negativa, cuando debería ser exactamente lo opuesto, al ser incluido o aceptado para ayudar en un trabajo. Cada oportunidad de trabajo, aparte de ser un aprendizaje, es una experiencia añadida que agrega valoración a la persona.
Es sorprendente cómo muchos nos conocen por las capacidades y destrezas que tenemos en el trabajo, y no por nombre. Por eso mismo, cuando hay un trabajo pendiente de hacer, fácilmente surge el nombre de alguien que termina siendo recomendado para la tarea que hace falta. Eso implica que, en el pasado, la persona dio muestra de no simplemente tener la capacidad, sino de la manera como enfrentó el trabajo, creando una atmósfera favorable y agradable. Dicho de otra manera, el modo como hacemos las cosas termina siendo una carta de presentación.






