Cuando Yolanda D�az dice �voy a darlo todo por mi pa�s�, y es frase que repite haci�ndose la intensa en cuanto le ponen delante un micr�fono, no sabemos si es sincera, pero s� que est� siendo literal: su pa�s tiene poco que ver con el pa�s de la mayor�a de los espa�oles. Es un pa�s s�lo suyo y de los suyos. En votos afortunadamente es peque�ito, y pese al poder que detenta ahora su formaci�n pol�tica (por primera vez desde que dejaron de tenerlo en 1939, tras haberlo obtenido tres a�os antes merced a Stalin, como bien relata Antonio Elorza en su Queridos camaradas, la imprescindible historia del Pce reci�n reeditada), pese al momio que hoy disfrutan los comunistas, dec�a, todo hace pensar que volver�n en breve a la hibernaci�n de su caverna.A Pablo Iglesias se le ha o�do tambi�n hablar de �mi patria� en el mismo sentido. Cu�nto se les resiste la palabra Espa�a (que sigue atragant�ndoseles como la bandera espa�ola).Lo contrario que cuando leemos �Todo por la patria�, escrito junto a los colores ingenuos de esa bandera, como en un cuadro de Guti�rrez-Solana. Figura a�n en las fachadas de muchas casas-cuartel de la Guardia Civil esparcidas por la geograf�a espa�ola. En este caso, sin embargo, sabemos que es cierto. Porque nos consta, lo hemos advertido infinidad de veces, hemos visto que los individuos que viven en esas modestas viviendas lo dan todo por la patria, y a�n m�s: sus an�micos sueldos, la feroz disciplina a la que est�n sujetos, los pocos medios que garantizan o no su integridad f�sica y la escasa consideraci�n que les dispensan a menudo los gobernantes, en absoluto pagan ni justifican la vida arrastrada que lleva la mayor�a de quienes la integran.Si en los a�os 70 y 80 del siglo pasado hasta en los pueblos m�s remotos disfrutaban ya de los confortes elementales (cuartos de ba�o, calefacci�n, carpinter�as a prueba de corrientes), la mayor parte de esas casas-cuartel no pasaban de ser unas casejas con los tejados llenos de jorobas y agobiados. Se hacinaban en ellas dos, tres, cuatro familias que ten�an que compartir el retrete y acorchaban su intimidad en unas habitaciones angostas como cub�culos, mal guarnecidas y peor amuebladas. La promiscuidad no favorec�a la convivencia entre las familias de los guardias y aun se agravaba en algunos enclaves, como los del Pa�s Vasco, por el desprecio, las afrentas y las ofensas de unos miles de vascos y vascas despreciables que les obligaban (y obligan) a vivir sitiados.Las condiciones materiales han mejorado y en la mayor parte de esas casas-cuartel se han introducido mejoras en lo que toca a salubridad y habitabilidad, pero cualquiera que haya tenido que personarse en una de ellas habr� notado que en no pocas a�n se vive de una manera extremadamente modesta y poco confortable.De alguna de esas casas-cuartel ha desaparecido el r�tulo de �Todo por la patria�, me ha parecido ver en alguna ocasi�n. �Figura en las pocas que a�n quedan en el Pa�s Vasco y en Catalu�a (en esas regiones han desmantelado m�s de la mitad)? Como all� la �nica patria es la vasca y en Catalu�a el �nico pa�s es catal�n...Para averiguarlo se impon�a la consulta con Lorenzo Silva. Si Lorenzo Silva no lo sabe, no lo sabr� nadie, me dije.No lo sabe. Tampoco se ha fijado �l en los r�tulos. Cuando Lorenzo Silva public� Sereno en el peligro. La aventura hist�rica de la Guardia Civil, en 2010, nos hizo a Alfredo P�rez Rubalcaba y a m� la merced de present�rselo. Un gran libro. Silva es una de las personas m�s ecu�nimes que haya. Conoce como pocos la historia y la idiosincrasia de la Benem�rita. De modo que aprovech� uno para preguntarle por la muerte reciente de los dos guardias civiles mientras trataban de dar alcance en el mar de Huelva a unos narcos.Que esas muertes hayan sido calificadas como �accidente laboral� por Mar�a Jes�s Montero, candidata del Psoe a presidir la Junta de Andaluc�a, es muy grave. Que el ministro del Interior Grande-Marlaska no haya querido asistir al funeral de los guardias, es en verdad una infamia. Pero no tanto como que esas dos muertes y otras parecidas hubieran podido evitarse. �Hay que artillar las patrulleras de la Guardia Civil. La Guardia Civil tiene tiradores de sobra, y muy buenos, para disparar sobre los motores de las lanchas de unos narcos armados hasta los dientes. Ah� se acabar�an todas las persecuciones. Los guardias preservar�an sus vidas, pero tambi�n las de los narcos. Yo he estado en una de esas patrulleras, y lo he visto. Por sostener algo as� en las redes sociales me han crucificado�.Hasta 70 veces han desestimado en el Congreso Montero, Marlaska y su banda que se considere el trabajo de la Guardia Civil como de alto riesgo. Que son una banda nadie lo duda, pero �cu�l es su plan? �Cu�ntos guardias civiles m�s tienen que morir en �accidentes laborales� como el de Huelva?Ma�ana los andaluces tienen la oportunidad de quitarnos de delante para siempre a todos los espa�oles a esa Montero. Los de su pa�s, los de su patria, los de su banda hablan ya del momio con que le pagar�n los servicios prestados, si pierde estrepitosamente como vaticinan las encuestas. Incluso la espelunca de gigantes, cabezudos y tarascas, cualquier destino ser� bueno para ella, con tal de que su regreso no sea, como m�dica, a un hospital. Despu�s de d�cadas sin ejercer la medicina, y viendo c�mo ha ejercido la pol�tica, el alto riesgo lo correr�amos todos.