Actualizado Viernes,
mayo
22:39El pasado 15 de abril, en M�nich, horas antes del partido de vuelta de cuartos de final de Champions entre el Bayern y el Madrid, un miembro del vestuario del equipo blanco recibe �nimos de un conocido. Hab�a que remontar el 1-2 del Bernab�u, y ese conocido alude a la presencia del Mbapp� y Vinicius sobre el campo. Su interlocutor, que convive con ellos, niega con la cabeza. Ese d�a, el tercer gol del Madrid fue un pase del brasile�o al franc�s. No sirvi� para nada, quiz� porque esa conexi�n fue anecd�tica.La relaci�n entre ambas estrellas se puede analizar desde lo tangible y desde lo intangible. �Qu� dicen los n�meros? Que Vinicius le ha dado 12 asistencias de gol a Mbapp� y, al rev�s, cuatro. En dos a�os, muy poco. Pero, sobre todo, �qu� no dicen los n�meros? Pues que la relaci�n entre ambos desde el verano de 2024 es, en el mejor de los casos, fr�a. �Se odian? No �Se defienden si la situaci�n (los insultos de Prestianni) lo requiere? Por supuesto �Se hablan con normalidad? S�. Pero, �hay tensi�n entre ambos? Mucha. Seg�n varias fuentes, m�s all� de las declaraciones y los gestos p�blicos, hay una lucha soterrada por ser la m�xima estrella del Real Madrid, y eso explica situaciones como la mala educaci�n del brasile�o en el famoso cambio del Cl�sico y, tambi�n, las declaraciones, con muy mala baba, de Mbapp� el jueves por la noche. Por partes.En ese verano del 24, Mbapp� aterriza en un Madrid campe�n de Europa con Vinicius como estrella indiscutible. El franc�s acepta su rol de reci�n llegado y asume que no podr� jugar en su posici�n porque ah� est� el 7. Paralelamente, de ese vestuario desaparecen Kroos y Nacho (se van) y pierden peso Carvajal (lesionado de gravedad) e incluso Modric (menos participaci�n). En la caseta, Mbapp� se muestra respetuoso, pero de Valdebebas comienza a salir una frase que hoy se ha hecho evidente. �Va a su bola�. Marca 44 goles, pero su inhibici�n defensiva provoca que Vinicius tambi�n dimita de esas funciones. El equipo empieza a chirriar, pero el a�o, gracias a Ancelotti, termina en calma. Durante ese curso, por cierto, se estanca la renovaci�n de Vinicius, que, filtran desde dentro del club, quiere ganar lo mismo que Kylian. Y, vuelven a filtrar, no se lo van a pagar.PUNTO DE INFLEXI�NLlegamos al verano del 25. Aparece Xabi Alonso y, casi desde el primer entrenamiento, Vinicius percibe que el ni�o bonito del nuevo entrenador es Mbapp�. A favor y en contra del t�cnico vasco se van formando los grupos dentro del vestuario que han acabado como han acabado: Vinicius lidera la facci�n m�s ruidosa, donde est�n Valverde y Bellingham. Mbapp� lidera otra facci�n, m�s discreta, donde est�n Tchouam�ni y R�diger. Una prueba de esa discrecci�n de este segundo grupo es cuando, poco despu�s del cambio de entrenador, el 9 de febrero de este a�o, le preguntan a Tchouam�ni por si Pintus ha cambiado, para bien, la preparaci�n f�sica: �Tengo mi propia idea, pero no puedo decir nada�.Con esas camarillas bien definidas y cada vez m�s distantes, llega Arbeloa. Y en una de sus primeras ruedas de prensa dice: �Voy a exigir a mis jugadores que busquen a Vinicius y le den el mayor n�mero de balones posible�, influenciado, seguro, por el consejo que recibi� de una de las personas a las que llam� para pedir consejo en su aterrizaje: "P�gate a Vinicius", le dijo alguien que hab�a estado antes que �l en ese vestuario. Mbapp�, mientras tanto, empieza a sentir que los problemas en su rodilla son serios y, harto de lo servicios m�dicos del Madrid, se marcha a Francia.Los protagonistas, en un partido del Real Madrid.AFPVinicius crece y Mbapp� mengua en el equilibrio de poder del vestuario. El primero sabe que el segundo est� pasando un mal momento e intenta recuperar el foco perdido sabiendo que en el horizonte sigue su renovaci�n. Cuando el f�tbol le niega al Madrid los t�tulos, Arbeloa sube otro escal�n y, sabi�ndose ya fuera, lanza varias frases que duelen a Mbapp�. As� que el jueves, tras el partido contra el Oviedo, el franc�s le dice a uno de los responsables de comunicaci�n que va a salir a hablar. Intentan evitarlo pidi�ndole que se calme y que habr� tiempo para explicarse. No hay manera. Aparece por la zona mixta, 15 minutos despu�s de terminar el partido (la ducha m�s r�pida de un futbolista en la �ltima d�cada) y dice todo lo que dice. Fue otro acto de esta guerra fr�a donde los pu�etazos se los llevan terceras personas. Del mismo modo en que Xabi Alonso pag� los nervios de Vinicius, que sab�a que perd�a foco con Mbapp�, Arbeloa pag� esos mismos nervios, pero en la direcci�n contraria. �Qu� va a pasar ahora? No hay muchas pistas, m�s all� de un vistazo a la entrevista de Florentino en La Sexta. Dos frases. Una, sobre la renovaci�n de Vinicius (le queda un a�o y el 1 de enero puede negociar con quien quiera): �No hay prisa�. Y dos, preguntado por Mbapp�: �Es el mejor jugador que tiene en estos momentos el Real Madrid�.�Ah! Y una tercera frase, que ayer por la ma�ana sal�a de los alrededores del vestuario del Madrid: �Esto tiene mal arreglo�.







