�Qu� pasar�a si Washington pulsara el 'interruptor de seguridad' de los servicios digitales? Europa podr�a estar planeando su independencia tecnol�gica total.A Nicolas Guillou no le cogi� del todo por sorpresa cuando se convirti� en objetivo de las sanciones estadounidenses en agosto de 2025.En su papel de juez de la Corte Penal Internacional de La Haya, Guillou hab�a emitido �rdenes de arresto contra el primer ministro israel�, Benjam�n Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, por presuntos cr�menes de guerra en Gaza. Meses antes, algunos de sus colegas en la Corte hab�an sido objeto de sanciones similares por parte de Estados Unidos.La sorpresa fue el alcance de las sanciones. "En aquel momento no ten�amos claro el grado de perturbaci�n que iba a causar en nuestro d�a a d�a", afirma Guillou.En poco tiempo se vio privado de todos los servicios que depend�an de empresas estadounidenses. No pod�a tener una tarjeta de cr�dito estadounidense y, en su lugar, tuvo que recurrir al efectivo y a sistemas de pago nacionales como iDEAL en Pa�ses Bajos para las transacciones online.Las transferencias bancarias fueron rechazadas. Sus reservas de hotel en Booking y Expedia fueron canceladas. No pod�a alquilar una bicicleta del servicio p�blico V�lib' M�tropole de la ciudad de Par�s, que requiere la garant�a de una tarjeta de cr�dito. Los paquetes entregados por UPS fueron devueltos al remitente. Su aseguradora m�dica intent� cancelarle la cobertura."Los departamentos de cumplimiento normativo temen tanto las posibles consecuencias en Estados Unidos que prefieren no correr ning�n riesgo", afirma.Para los funcionarios europeos, la experiencia de Guillou ilustra claramente una vulnerabilidad m�s amplia: la rapidez con la que Estados Unidos puede perturbar la vida cotidiana mucho m�s all� de sus fronteras mediante sus llamados interruptores de seguridad, que cortan abruptamente el acceso de los usuarios europeos a la tecnolog�a y los sistemas de pago estadounidenses.La idea de que Estados Unidos pudiera interrumpir sus servicios a la UE -o utilizar el acceso a ellos como moneda de cambio para otros fines- se consider� durante mucho tiempo descabellada. Sin embargo, esta opci�n se ha vuelto m�s probable desde que el presidente Donald Trump regres� al poder el a�o pasado y dej� claro su descontento con los aliados europeos tradicionales de Estados Unidos.Utilizar los servicios como arma supondr�a una clara escalada en las disputas comerciales sobre bienes y tendr�a enormes repercusiones para ambas partes.Durante d�cadas, la relaci�n econ�mica de Europa con Estados Unidos se ha caracterizado por una profunda integraci�n: bienes que fluyen hacia el oeste a trav�s del Atl�ntico y servicios que regresan en sentido contrario. El super�vit de la Uni�n Europea en bienes en 2023 fue de 156.600 millones de euros; el d�ficit de la UE en servicios ese mismo a�o fue de 108.600 millones de euros.Conforme aumentan las tensiones geopol�ticas, muchas capitales de la UE perciben esta interdependencia como una debilidad que debe reforzarse cuanto antes.Esta dependencia se manifiesta con especial claridad en la econom�a digital.B�squeda de alternativasMuchos responsables pol�ticos europeos buscan con creciente urgencia alternativas a los gigantes tecnol�gicos y financieros estadounidenses que sustentan la econom�a del bloque.En algunos sectores espec�ficos, Europa tiene ventaja. Controla puntos cr�ticos de la cadena de suministro de tecnolog�a global, sobre todo a trav�s de ASML. Esta empresa neerlandesa domina el mercado de los equipos de litograf�a necesarios para producir chips de �ltima generaci�n y es utilizada por fabricantes como Intel y Taiw�n Semiconductor Manufacturing Company, proveedora de Nvidia.Estados Unidos tambi�n depende de Europa de maneras menos evidentes. Empresas europeas de telecomunicaciones como Nokia y Ericsson desempe�an un papel fundamental en la infraestructura global de redes m�viles."La dependencia es de doble sentido. Si Estados Unidos intentara desvincularse de dise�adores de chips europeos como ASML o de proveedores de redes m�viles como Nokia y Ericsson, que apuntalan las redes de telecomunicaciones estadounidenses, el impacto en la econom�a estadounidense ser�a igualmente grave", afirma Alexandre Roure, de la Asociaci�n de la Industria de la Computaci�n y Comunicaciones (CCIA), cuyos miembros incluyen a muchas grandes tecnol�gicas.Sin embargo, las cadenas de suministro est�n profundamente interconectadas. ASML depende de componentes procedentes de Estados Unidos, donde se encuentra el 20% de su plantilla.Este tipo de interdependencia dificulta y encarece la escalada, raz�n por la cual Europa est� intentando reducir sus vulnerabilidades.En el �mbito financiero, los responsables pol�ticos est�n acelerando el desarrollo de alternativas de pago paneuropeas a sistemas estadounidenses como Visa y Mastercard. Una iniciativa liderada por un consorcio de bancos planea lograr "pagos transfronterizos fluidos en toda Europa para 2027", pero s�lo en 13 pa�ses.Otra medida relacionada, impulsada por el Banco Central Europeo (BCE), es el euro digital, que ser�a aceptado legalmente en los 21 miembros de la zona euro. Sin embargo, la propuesta est� sujeta a complejas negociaciones en el Parlamento Europeo y es improbable que entre en vigor antes de 2029."Necesitamos avanzar con lo que yo llamo el Airbus de los pagos", afirma Aurore Lalucq, presidenta de la comisi�n econ�mica del Parlamento Europeo, refiri�ndose al rival de Boeing controlado por Francia, Alemania y Espa�a. "Ha tardado demasiado".Capacidad internaEuropa tambi�n quiere desarrollar una mayor capacidad tecnol�gica interna. Este mes, la Comisi�n presentar� un "paquete de soberan�a tecnol�gica" para impulsar los sectores de la nube, la IA y los chips del bloque, sin excluir a las empresas estadounidenses, seg�n fuentes al corriente del paquete.La mayor�a de los funcionarios y los lobistas de la industria reconocen que Europa no puede replicar de forma realista toda la oferta digital de Estados Unidos. Sin embargo, podr�a crear nichos m�s estrat�gicos e incluso aspirar a dominar tecnolog�as emergentes, como la aplicaci�n de la inteligencia artificial y la computaci�n cu�ntica."La inc�moda verdad es que Europa no ha creado una [gran empresa tecnol�gica] propia, a pesar de intentarlo durante m�s de una d�cada", se�ala Roure, de la CCIA. "Antes incluso de considerar el proteccionismo, Bruselas deber�a preguntarse por qu�. Y la respuesta es que crear y expandir un negocio tecnol�gico en la UE sigue siendo demasiado fragmentado y complejo".Algunos gobiernos de la UE esperan reequilibrar la relaci�n mediante medidas fiscales.Francia, Italia, Espa�a, Austria, Hungr�a y Polonia cuentan con alg�n tipo de impuesto digital, mientras que Alemania, B�lgica, Letonia y Eslovenia han anunciado planes para implementarlo. Sin embargo, existen inconvenientes, como las posibles represalias estadounidenses y el impacto en los consumidores europeos."El principal problema para la UE a la hora de gravar los servicios digitales es la falta de alternativas europeas en IA, redes sociales, servicios en la nube y otros componentes de la industria digital", afirma J�rg Kukies, exministro de Finanzas alem�n."La demanda de servicios digitales en la UE es inel�stica, lo que significa que la carga de las subidas de precios derivadas de los impuestos digitales suele recaer sobre los consumidores europeos, tanto particulares como empresas".Otra opci�n de mayor riesgo ser�a restringir el acceso al mercado a las grandes empresas tecnol�gicas estadounidenses, cuyos ingresos y valoraci�n dependen de los 450 millones de consumidores europeos, el mercado m�s grande y rico fuera de Estados Unidos.En el punto alto de la crisis de este a�o por Groenlandia, cuando Trump amenaz� con anexionarse el territorio dan�s por la fuerza, los diplom�ticos afirman que la mayor�a de los pa�ses de la UE se mostraron a favor de utilizar una medida conocida como Instrumento Anticoerci�n o, m�s coloquialmente, la bazuca, que permite a la UE actuar sobre las importaciones de servicios.Europa sigue dividida al respecto: Francia aboga por su aplicaci�n, mientras que otros pa�ses, liderados por Alemania, advierten de las posibles desventajas.Los ciudadanos y los responsables pol�ticos europeos apenas est�n empezando a darse cuenta del alcance de la dependencia respecto a las empresas tecnol�gicas y los servicios digitales estadounidenses. Pero es probable que esta dependencia aumente a�n m�s con el auge de la IA. La capacidad de computaci�n, el acceso a los usuarios y los datos existentes probablemente otorguen a Estados Unidos mayores ventajas en esta carrera."Te das cuenta de hasta qu� punto dependes de estas cosas", afirma Guillou, el juez de La Haya. "Y de c�mo, en realidad, algo que crees controlar no est� bajo tu control en absoluto".� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.