La referencia, que simboliza el riesgo de conflicto entre una potencia en ascenso y la hegemónica, muestra voluntad de estabilidad pero también confianza en el ascenso chino

En la primera jornada de la cumbre sinoestadounidense en Pekín, el presidente chino aludió a la “trampa de Tucídides”, un concepto geopolítico que, apoyándose en el relato que el historiador griego hizo de la guerra entre Esparta y Atenas —siglo V antes de Cristo—, apunta al grave riesgo de conflicto que supone una situación con una potencia tan emergente que su auge desafía a la potencia hegemónica. Tucídides interpretó que el ascenso de Atenas infundió miedo en Esparta, que decidió atacar antes de que ese ascenso fuera insostenible. El concepto geopolítico fue popularizado por el politólogo Graham Allison, que publicó un celebre libro alrededor de la cuestión (Destined for war. Can America and China escape the Thucydides’ trap?, en español: Destinado a la guerra: ¿Pueden Estados Unidos y China escapar de la trampa de Tucídides?). En Pekín, este jueves, Xi se preguntó si Estados Unidos (Esparta) y Atenas (China) serán capaces de evitar la trampa de Tucídides.

¿Por qué Xi quiso usar esa referencia en el importante encuentro? El concepto no es ninguna novedad en la diplomacia china, y el mismo presidente lo ha mencionado otras veces en el pasado. El sentido político directo es obvio, y manifiesta la voluntad china de evitar una confrontación y mantener la estabilidad en la relación entre superpotencias, de desarrollar “una relación constructiva de estabilidad estratégica”, según el lenguaje utilizado por el Ministerio de Exteriores chino.