Enterrados bajo un volcán dormido desde hace 580 millones de años se encuentra el yacimiento de tierras raras más importante de Europa y uno de los más grandes del mundo. El mes pasado, la empresa minera Rare Earth Norway (REN) reveló que la presencia de metales de tierras raras en el yacimiento de Fensfeltet (situado al sur de Noruega) era aproximadamente un 80% más grande de lo que se había calculado hace dos años, con una cantidad estimada de 15,9 millones de toneladas de minerales.

Este descubrimiento sitúa al yacimiento de Fensfeltet como un enclave estratégico para los países europeos, ya que los 17 elementos minerales de los que se componen las tierras raras han sido denominados como "el nuevo petróleo". Se prevé que su demanda aumente de forma exponencial en las próximas décadas al ser un recurso indispensable en la fabricación tanto de microchips como de baterías para coches eléctricos y armamento.

En este sentido, el yacimiento del sur de Noruega ya ha sido clasificado como de "importancia estratégica" por los países de la Unión Europea, que ahora dependen peligrosamente de China para su suministro. Sin embargo, la explotación del mayor depósito en territorio europeo de estos preciados minerales podría no empezar nunca.