Después de días de tensión, críticas y renuncias, el ministro británico de Sanidad, Wes Streeting, ha dimitido este jueves del Gobierno de Keir Starmer e intenta forzar una carrera para sustituir al actual primer ministro al frente del partido y del país.
En su carta de dimisión, Streeting dice haber perdido “la confianza” en el primer ministro laborista después del derrumbe en las elecciones locales del 7 de mayo y cree que no será Starmer quien lidere el partido para las elecciones generales de 2029. No deja claro si será él quien le desafíe, pero sugiere que debe haber pronto unas primarias en el partido para sustituir al actual primer ministro. “Los diputados y los sindicatos laboristas quieren que el debate sobre qué es lo siguiente sea sobre ideas, no sobre personas... Tiene que ser amplio y debe incluir el mejor elenco posible de candidatos”, escribe el ministro dimisionario. Streeting subraya, en particular, que el ascenso de la extrema derecha de Nigel Farage supone un “riesgo existencial” para el país.
El paso de Streeting puede abrir la veda para llevar al Partido Laborista a unas primarias a la que se espera se unan Angela Rayner, la ex viceprimera ministra, y Andy Burnham, el alcalde de Manchester. Otros aspirantes como Ed Miliband, el exlíder del partido y ahora ministro de Energía, y Al Carns, secretario de Estado de Defensa y veterano de la guerra de Afganistán, pueden presentarse si consiguen apoyos suficientes.










