En 1998, la diputada Ann Widdecombe, entonces una de las portavoces del Partido Conservador, dijo que las familias monoparentales y las de parejas homosexuales no tenían la “misma validez” que “la familia tradicional”. La conservadora sugería que el Estado del bienestar que defendía el Gobierno laborista de Tony Blair servía para que las mujeres solteras tuvieran más hijos y se aprovecharan de las ayudas públicas.

Wes Streeting tenía entonces 15 años, vivía con su madre soltera en una casa de protección oficial y veía cómo la asistencia pública no bastaba para poner comida en la mesa y pagar las facturas sin agobios. No era raro que su casa se quedara sin luz por no pagar a tiempo. Aquellas palabras despreciativas de la diputada tory se le quedaron grabadas y, según contó después, le empujaron a interesarse por la política.

“Recuerdo que empezó una diatriba contra las familias monoparentales y pensé ‘están hablando de mí y de mi madre, ¿quiénes se han creído que son para juzgarnos?”, contaba Streeting en 2022 a The Times. Poco después, se afilió al Partido Laborista y empezó a leer los discursos de Tony Blair, entonces primer ministro.

A los 43 años, Streeting es hoy diputado laborista, hasta hace unas horas ministro del Gobierno de Keir Starmer y ahora su potencial rival a primer ministro del Reino Unido. Widdecombe tiene ahora 78 años y es una de las portavoces de Reform, el partido de extrema derecha de Nigel Farage, que está en cabeza en las encuestas. Hizo campaña a favor del Brexit después de dejar el Partido Conservador en 2010. Uno de los motivos por los que Streeting ha dimitido y quiere un nuevo líder para el Partido Laborista es justamente Reform. Su ascenso es, según escribió Streeting en su carta de dimisión, un “riesgo existencial” para el país.