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Yale Climate Connections
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El posible regreso de El Niño ocurre en un contexto de océanos inusualmente cálidos y de un sistema climático que ha acumulado energía debido al aumento sostenido de gases de efecto invernadero. Copernicus, un servicio europeo de datos climáticos, informó que en marzo de 2026 la temperatura media de la superficie oceánica del Pacífico entre 60°S y 60°N fue de 20.97 °C, el segundo valor más alto registrado para un marzo, y señaló que ese comportamiento térmico apunta a una probable transición hacia condiciones de El Niño.
El término El Niño es parte de un fenómeno más amplio denominado El Niño–Oscilación del Sur, o ENSO. Se trata del principal modo de variabilidad climática interanual del planeta, es decir, uno de los mecanismos naturales más importantes por los cuales el océano y la atmósfera intercambian energía y reorganizan el clima global de un año a otro. Por lo tanto, este fenómeno tiene tres fases: la fase cálida de ese sistema es El Niño, la fase fría es La Niña y, entre ambas, existe una fase neutral o de transición, o sea, cuando ni una ni otra domina claramente. Todo esto ocurre en el océano Pacífico en la franja comprendida entre 10° S y 10° N.







