Sánchez llama al voto útil en su penúltimo mitin con Montero: “Si quieres un proyecto de derechos esta es tu casa, no hay otra”
Andalucía es mucha Andalucía y Pedro Sánchez se ha implicado en la campaña de las elecciones del próximo domingo como no hizo en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Con dos mítines en la recta final de la campaña, hoy en Pulianas, un pueblo de 5.600 habitantes del área metropolitana de Granada, con las calles repletas de carteles contra la violencia machista y a favor de las políticas feministas, y este viernes, en el cierre en Sevilla, el presidente del Gobierno habrá compartido cartel con María Jesús Montero en seis actos en Andalucía en menos de un mes.
En todos el mensaje ha sido machaconamente el mismo: un toque de corneta para movilizar al medio millón largo de votantes que en 2022 se quedó en casa, poniéndole una alfombra roja a Juan Manuel Moreno Bonilla, al que las encuestas colocan de nuevo al borde de revalidar la mayoría absoluta. Esos nubarrones que anuncian las casas demoscópicas no coinciden con las impresiones de varios secretarios provinciales y otros dirigentes de la federación andaluza. Juran que el ambiente que se encuentran en su día a día no tiene nada que ver con el de la campaña de Juan Espadas de 2022, cuando firmaron su suelo electoral, 30 escaños, la mitad e incluso más de la mitad de los que llegaron a tener en las primeras décadas de la democracia.








