El juicio sobre Kitchen se adentra en el material intervenido al comisario, que permitió descubrir la trama de espionaje a Bárcenas

El comisario José Manuel Villarejo guardaba tantos secretos que, casi nueve años después de su detención en 2017, muchos siguen sin conocerse. Dos funcionarios de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional, que han declarado este martes como peritos en el juicio que acoge la Audiencia Nacional sobre la Operación Kitchen (una derivada del llamado caso Villarejo), han admitido que solo se ha logrado desencriptar un “sesenta y pico por ciento” del material que el antiguo agente escondía bajo llave. Es decir, cerca de un 40% continúa sin saberse qué contenía.

Los expertos, a los que han seguido después otros dos efectivos del Centro Criptológico Nacional (CCN, dependiente del CNI), han detallado que los investigadores intervinieron a Villarejo abundante documentación digital. Pero mucha se encontraba encriptada. Esa circunstancia provocó que la Unidad de Asuntos Internos, que arrestó al comisario bajo la tutela de la Fiscalía Anticorrupción y de la Audiencia Nacional, pidiera ayuda a la Unidad Central de Ciberdelincuencia, al CCN y al Incibe (Instituto Nacional de Ciberseguridad). Y entre esas tres instituciones, según han relatado este martes los funcionarios, consiguieron acceder a “sesenta y pico por ciento”.