El gobernador del Banco de España subraya que las medidas geoeconómicas tienen a veces efectos contrarios a sus objetivos
El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha sacado hoy la cara por los bancos centrales en un nuevo orden mundial más fragmentado. El creciente uso de medidas económicas como herramientas de presión geopolítica —como los aranceles de Trump— está impactando sobre los flujo...
s de capital y los tipos de cambio, lo que pone en riesgo la estabilidad financiera, ha argumentado el banquero. “Estamos operando en un mundo que se desplaza gradualmente desde la cooperación multilateral hacia otro en el que las herramientas económicas y financieras se usan como instrumentos de presión”, ha apuntado. En este contexto, la acción de los banqueros centrales se ha vuelto cada vez más determinante.
Escrivá ha intervenido esta mañana en la clausura del I LatAm Economic Forum del Banco de España, celebrado en Roda de Bará (Tarragona), un foro en el que participó el viernes la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde.
En su intervención, Escrivá ha sostenido que muchas medidas geoeconómicas que se diseñan con una visión estática —como imponer tarifas elevadas a rivales y socios comerciales— no tienen en cuenta la capacidad de adaptación de economías, empresas y hogares. A medio y largo plazo, ha señalado, sus efectos pueden “resultar contrarios a los objetivos perseguidos”, al reorientarse los intercambios y ganar relevancia acuerdos antes estancados. Un caso paradigmático es México, que se ha convertido en el mayor aliado comercial de Estados Unidos, a pesar de la retórica de Trump.








