El país no debe su existencia al conquistador y la conquista, los muy diversos pueblos de estos territorios habrían continuado su devenir histórico
Sabemos que Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, no vino a México para apoyar el movimiento de sus aliados de la derecha mexicana. Si ese era el objetivo, ha fallado descomunalmente. Es más lógico pensar que, desde México, estaba hablándole a su base electoral, a la derecha española que tiene en Hernán Cortés uno de sus símbolos más importantes; como es su costumbre, su objetivo es obtener relevancia mediática, eso sí lo ha logrado. La mayor parte de la población mexicana no la conocía y la mayoría de esa población
"" title="https://elpais.com/mexico/2026-05-05/el-homenaje-de-isabel-diaz-ayuso-a-hernan-cortes-sacude-la-politica-de-ciudad-de-mexico.html" data-link-track-dtm="">reprueba ahora sus dichos sobre Cortés y la Conquista. La presidenta Claudia Sheinbaum ha respondido sobre este asunto sin nombrar a Díaz Ayuso; voces desde España han condenado también sus declaraciones, tal es el caso de Manuela Bergerot en la Asamblea de Madrid.
Desapercibida no ha pasado Díaz Ayuso, incluso canceló el resto de su gira acusando al gobierno mexicano de boicotearla para continuar así con la polémica. Pero, recordemos, Díaz Ayuso no le habla a México, le habla a una base votante que intenta ensanchar por medio de una estrategia muy conocida, y en muchos casos exitosa: la polarización. Al reconocimiento timorato del rey de España y del gobierno español sobre los abusos cometidos durante las guerras de Conquista, Díaz Ayuso opone un relato en el que su país debe estar orgulloso de las atrocidades cometidas con el establecimiento de la colonización.








