San Juan (EFE).- Cientos de personas, entre familiares, amigos, exbasquetbolistas y público en general despidieron este viernes al legendario baloncestista puertorriqueño José ‘Piculín’ Ortiz en un solemne acto religioso y musical, tres días después de su fallecimiento.
Fue en el coliseo Roberto Clemente, en San Juan, donde las cientos de personas, entre ellas, su viuda, Sylvia Ríos, y los hijos de Ortiz, la voleibolista Neira y Gabriel, se congregaron para recordar al legendario deportista y miembro del Salón de la Fama del Baloncesto Internacional.
Luego de una celebración eucarística, Ríos habló en medio de la cancha para resaltar el ser amoroso del cuatro veces olímpico Ortiz, quien falleció el pasado 5 de mayo a sus 62 años por complicaciones de un cáncer colorrectal diagnosticado en el 2023.
«Amar está de moda, pero creo que no todo el mundo conoce lo que es amar a alguien. Cuando se ama, se ama con luces y con sombras. Así, yo amé a mi esposo, a mi ‘Picu'», dijo Ríos del destacado basquetbolista en Puerto Rico y ligas internacionales en España, Grecia y Venezuela.
Dijo además que Ortiz fue «mi fuerza, mi amor, mi alegría, el papá de mis perros», al tiempo en que sostuvo que en ocasiones, el exjugador decía, tanto en público como en privado, que ella era «su roble, su heroína», pero esta negaba ambos halagos, solo que lo amó «de la manera correcta».








