Redacción deportes (EFE).- El Rayo Vallecano, con un gol en la primera parte del brasileño Alemao y el protagonismo destacado del portero argentino Augusto Batalla, que paró un penalti, venció en el estadio de La Meinau al Estrasburgo (0-1), igual que hizo en la ida en Madrid, y logró una histórica clasificación para la final de la Liga Conferencia, en la que se medirá al Crystal Palace inglés.

Lejos de especular con el resultado de la ida, esa victoria por la mínima que le hizo llegar con cierto optimismo a Estrasburgo, el Rayo saltó al césped sin perder sus señas de identidad, la presión alta, la búsqueda de la posesión y el juego vertical buscando la velocidad de los extremos.

Esa táctica pilló desprevenido al equipo francés, que se vio sometido por su rival desde el inicio hasta el punto que a los nueve minutos el Rayo ya contabilizó dos ocasiones muy claras. Una con un remate forzado con un hombro de Alemao que hizo estirarse a Mike Penders y otra con un disparo alto de Jorge de Frutos que se marchó rozando el travesaño.

El Estrasburgo, pese a contar de nuevo tras cinco partidos ausente con el mediapunta argentino Valentín Barco, uno de sus jugadores más resolutivos, no encontró la forma de hacer daño al Rayo, que estuvo muy seguro en defensa durante todo el partido con el férreo liderazgo del francés Florian Lejeune y el senegalés Pathé Ciss.