Dos responsables de las pruebas declaran en el juicio sobre la Operación Kitchen que no detectaron irregularidades
La defensa de Sergio Ríos, que ejercía como conductor de Luis Bárcenas y que fue captado como confidente para la operación de espionaje urdida en 2013 en el Ministerio del Interior contra el extesorero del PP, ha sumado este jueves varios puntos a su favor en la vista oral sobre el caso Kitchen. Sentados ante el tribunal de la Audiencia Nacional que enjuicia la trama, dos mandos de la Policía Nacional responsables de las oposiciones de 2015 de acceso al Cuerpo, que aprobó el antiguo chófer, han negado que se detectasen irregularidades en ese proceso o que alguien les diese instrucciones para otorgar un trato de favor a Ríos.
—¿Recibió durante el proceso alguna indicación o instrucción sobre esta persona? —ha incidido el abogado del exconductor, Javier Ignacio Navarro.
—No, nunca —ha respondido el comisario Jesús María Marín, entonces jefe del área de Procesos Selectivos.
—¿Las pruebas que hizo Ríos fueron las mismas que el resto de aspirantes?






