Javier Herrero |

Madrid (EFE).- En un momento polarizado en el que las encuestas señalan la inmigración como una de las principales preocupaciones globales, Sílvia Pérez Cruz reivindica en su nuevo disco «la dualidad» y a la vez la unión entre los extremos, con el flujo líquido entre ellos como protagonista.

«Ante cosas muy evidentes, parece que no las tengas que nombrar, pero creo que se han perdido valores básicos y que hay que recuperarlos. Me parece terrible este momento entre los que están gobernando en ciertos países. ¿Qué valores son esos? Es triste tener que recordar lo doloroso que puede ser que alguien tenga que irse de su país», reflexiona en una charla con EFE este miércoles.

El motivo es ‘Oral_Abisal’ (Sony), su nuevo álbum de estudio, dentro del cual canta ‘Mar abierto’, una de las primeras composiciones que hizo hace ya tres años, en torno a lo que «la gente arriesga para buscar un poco de vida», con dos testimonios reales gracias a la intermediación de Open Armas sobre el miedo que pasaron durante sus travesías.

El corte, que es también uno de los más potentes en la puesta en vivo que se vio recientemente en el Teatro Real de Madrid y en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, viene a completar un proyecto que nada entre dos aparentes extremos: por un lado lo oral, «que remite a lo colectivo, lo familiar, lo coral», y por otro lo profundo, lo íntimo, la búsqueda.