La modelo ha asistido al gran evento de la moda en el Museo Metropolitano de Nueva York convertida en ‘La Vestal velada’ de Raffaele Monti, una escultura de mármol de 1847 recreada por el experto maquillador Mike Marino

Como en sus mejores noches de Halloween, en las que Heidi Klum (52 años) acostumbra a sorprender con los disfraces más inesperados y elaborados, la modelo alemana ha vuelto a arriesgar más que nadie en la reciente gala del Met. La maniquí se ha presentado en

stas-y-corses-el-asalto-de-los-bezos-insinua-el-fin-de-una-era-en-la-gala-del-met.html" data-link-track-dtm="">el gran evento de moda, celebrado el primer lunes de mayo —como marca la tradición desde hace décadas— en el Museo Metropolitano de Nueva York, transformada en La Vestal velada, una escultura neoclásica de 1847 firmada por el italiano Raffaele Monti. De esta forma ha llevado la temática de este año, Fashion is Art (La moda es arte), a la máxima literalidad, paseándose por las salas del Met —también por su mítica escalera, donde los invitados se paran a posar bajo los focos— como una virgen vestal, es decir, una sacerdotisa de Vesta, diosa romana del hogar.

Irreconocible, con una expresión como congelada en el tiempo que hacía pensar en el mármol original de la obra de Monti (aunque el traje estaba hecho de látex), Klum parecía haber llegado directa de una de sus míticas apariciones del 31 de octubre, donde se la ha visto disfrazada de repulsiva medusa (2025), de E. T., el extraterrestre (2024), de pavo real macho (2023) y, puede que la más impresionante, de gusano gigante en 2022. Para esta ocasión, la modelo ha vuelto a contar con el arte del maquillador y del experto en prótesis estadounidense Mike Marino, quien la ha acompañado en el laborioso proceso de enfundarse en algunos de sus disfraces. Marino ha sido, además, responsable de transformar a Colin Farrell para su papel del Pingüino y de convertir a Sebastian Stan en Edward, un hombre de rostro desfigurado, en A Different Man.