La modelo alemana lleva un cuarto de siglo siguiendo la tradición de vestirse para esta fiesta con elaborados trajes. Este año, ha usado también prótesis
La reina de Halloween ha vuelto a hacerlo. Como cada año, Heidi Klum se ha disfrazado para la gran fiesta del terror estadounidense y, esta vez, ha decidido dar auténtico miedo: ella ya lo advirtió, y lo ha cumplido. De ahí que la modelo y presentadora alemana, de 52 años, se haya convertido en la sensación de la noche con un disfraz de medusa verdosa, con un nido de serpientes en movi...
miento como tocado (y alguna más enroscada sobre su cuerpo). A la germana ni siquiera se le veían las piernas ni los pies, cubiertos del cuerpo de medusa, lleno de verdes escamas.
Como cada año, el proceso de transformación de Klum ha sido largo, de hasta nueve horas de duración, como ha contado ella misma, pero también ampliamente documentado. La modelo ha ido mostrando cada paso del proceso desde la una de la tarde (hora del Este de Estados Unidos), cuando ha enseñado en su cuenta de Instagram la primera pieza de su disfraz, unos afilados colmillos. Después, al ritmo del Berghain de Rosalía, ha ido desvelando los pasos a sus más de 12,5 millones de seguidores en la red social: cómo la peinaban o, más bien, cómo escondían su pelo; cómo le ponían lentillas y prótesis y el corsé. Así hasta rematar la noche posando ante sus invitados y los medios en el Hard Rock Hotel de Nueva York. La ha acompañado su marido, Tom Kaulitz, guitarrista de la banda Tokyo Hotel, que ha ido vestido de guerrero de piedra, incapaz de luchar contra la mitológica medusa.











