El acto que recuerda al primer regidor de Madrid en democracia reúne a cinco de los siete alcaldes que le siguieron: Juan Barranco, Alberto Ruiz-Gallardón, Ana Botella, Manuela Carmena y José Luis Martínez-Almeida
El 3 de abril de 1979, dos de cada tres madrileños acudieron a las urnas para escoger al primer alcalde de Madrid de la democracia. Habían pasado 48 años desde la última convocatoria de comicios locales con todas las garantías. Dos semanas después de ese día, con 25 votos socialistas y nueve comunistas, Enrique Tierno Galván se convirtió en regidor. Todos los ediles, en pie, le aplaudieron, y él, desde el balcón de la Casa de ...
la Villa, dijo a los ciudadanos: “Mañana empieza la convivencia”. Esa convivencia, cada vez más escasa entre los grupos del Ayuntamiento, ha ganado, al menos durante una hora, a la batalla política diaria. La Casa de la Villa ha sido de nuevo el escenario. El homenaje a Tierno Galván por el 40 aniversario de su muerte, el motivo. Y el resultado, una imagen inusual en la ciudad: respeto entre todos los presentes, de un signo y de otro, y cinco de los siete exgobernantes de la capital juntos en una foto.
Pedro Montolíu, decano de los cronistas de la Villa, ha seguido los pasos de Tierno Galván como alcalde durante sus dos mandatos, de 1979 a 1986, año en que falleció. Del tanatorio de la M-30, el Planetario o Mercamadrid, a la retirada del scalextric de Atocha, la salvaguarda de los edificios de Matadero o colocar la movida madrileña en el plano internacional. “Los 2.468 días que estuvo al frente del Ayuntamiento no fueron fáciles, sin embargo, en mi recuerdo, siempre le vi tranquilo, como si viera los problemas desde otra óptica”, ha recordado.






