Los socialistas no logran desprenderse del escándalo que protagoniza el exministro y exsecretario de Organización pero insisten en la “contundencia” con la que actuaron

El PSOE no logra desprenderse del caso Ábalos en un momento crítico, cuando faltan menos de dos semanas para las elecciones andaluzas. El cuarto día de campaña ha coincidido con la declaración del ex ministro de Fomento y ex secretario de Organización socialista como acusado en el Tribunal Supremo. El escenario que contemplaban en La Moncloa y Ferraz era que el interrogatorio fuese el jueves pasado, el día del arranque de la campaña, pero al final se ha demorado al lunes.

La tesis oficial del partido es que el daño causado a su reputación por la presunta trama de corrupción ya está amortizado, aunque ministros y dirigentes del PSOE coinciden en que la imagen del ex número tres del partido en el juicio ante el tribunal “son una dosis de recuerdo” que les penaliza en una cita electoral. “Nuestro objetivo es movilizar a los casi 600.000 andaluces que votaron en las últimas generales de verano de 2023, pero no lo hicieron en las autonómicas un año antes, y esto desde luego no ayuda”, tercia uno de los secretarios provinciales de la comunidad.