Las diez mayores adquisiciones de catálogos musicales generan una caja incesante para artistas y grandes inversores
Una aguja de un tocadiscos, girando, a la espera de que suene la siguiente canción. Quizá sea la mejor imagen posible cuando se repasan las compras de los catálogos musicales de gran nivel de artistas que portan el adjetivo de superestrellas. Los acuerdos que se han conocido de 2025 y 2026 no alcanzan los niveles de 2024. Pero fue un tiempo de locura. El gigante
-track-dtm="">Sony Music se hizo, entre otros, con parte del repertorio de Queen, Pink Floyd y Michael Jackson. El ejercicio pasado fue más tranquilo y se impuso la música “lenta”.
El mayor acuerdo con un solo artista fue monopolio de Taylor Swift. Regrabó sus primeros seis álbumes y así la intérprete controló de nuevo los derechos de sus grabaciones maestras, que estaban en manos del fondo Shamrock Capital. La transacción, de acuerdo con Bloomberg, fue de unos 360 millones de dólares. Swift recuperó las grabaciones que efectuó para Big Machine Label Group (BMLG). Todo esto antes de su exitosa gira The Eras Tour (2023-2024), que consiguió unos ingresos de 2.000 millones de dólares y fue la gira más taquillera de la historia. Solo las 10 operaciones más importantes de 2025 reportaron, según Goldman Sachs, 6.900 millones de dólares (unos 6.000 millones de euros en acuerdos musicales).






