José Miguel Blanco |
Madrid (EFE).- Las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo cerrarán un ciclo de comicios autonómicos que desde diciembre pasado ha llevado ya a las urnas a los ciudadanos de Extremadura, Aragón y Castilla y León.
Cuatro convocatorias casi seguidas tras las que, si no hay ningún sobresalto autonómico y si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cumple la promesa que de forma reiterada viene haciendo de que agotará la legislatura, se abre un periodo de un año hasta una próxima campaña electoral.
Primero será la de las elecciones municipales y las que habrá al mismo tiempo en diez comunidades, el 23 de mayo de 2027; y, ateniéndose a las palabras de Sánchez, la de las generales sería poco después, ya que ha llegado a concretar que la idea es que, como las últimas, se celebren en julio.
Por tanto, los comicios andaluces serían el último indicador con voto real sobre las preferencias electorales de los ciudadanos en el plazo de doce meses, lo que les confiere una relevancia especial junto al hecho de que Andalucía es la comunidad de toda España en la que más personas pueden votar.






