El candidato ultra, Manuel Gavira, esgrime el control de la inmigración, en la que la comunidad andaluza no tiene competencias, como eje de sus mensajes para el 17-M
Vox dice afrontar la campaña electoral del 17-M con el objetivo de “ganar” las elecciones andaluzas. Es un objetivo poco realista a juzgar por las encuestas, sobre todo en comparación con otro más probable: reeditar en Andalucía los precedentes de pactos con el PP en Extremadura y Aragón —a la espera de lo que ocurra en Castilla y León—. El candidato de los ultras a presidir la Junta, Manuel Gavira, ha echado mano del martinete que la formación ultra ha hecho firmar a los populares en esas comunidades para entrar en los Gobiernos. En Mérida, Zaragoza y Sevilla el lema “prioridad nacional” sirve por igual a los de Santiago Abascal para marcar terreno electoral. “Nosotros salimos a las eleccio...
nes a ganarlas y a trasladar un mensaje de prioridad nacional, de sentido común y de cambio de rumbo en las políticas que hay en Andalucía”, ha asegurado este jueves Gavira a las puertas del Parlamento autónomo, en Sevilla.
Su partido, sí, puede ser determinante en la gobernabilidad de la comunidad autónoma más poblada de España, aunque eso dependerá de si la actual mayoría absoluta del PP de José Manuel Moreno Bonilla sale mal parada de la cita del 17 de mayo, un horizonte que hasta ahora han descartado la mayoría de los sondeos. “El 17 de mayo, los andaluces lo que nos jugamos no es quién es más simpático o quién cae mejor”, ha asegurado el candidato Gavira, vieja guardia de Vox, un partido al que pertenece desde 2014, solo un año después de su fundación.






