Péter Magyar acusó a los millonarios vinculados al dirigente ultraconservador de transferir sus fortunas al extranjero e instó a las autoridades “a detener a los delincuentes”

La arquitectura del poder económico que Viktor Orbán había construido durante 16 años de mandato en Hungría ha sido lo primero en agrietarse tras su derrota electoral el pasado 12 de abril. Durante años un núcleo de empresarios cercanos al primer ministro ultraconservador amasó fortunas con el impulso del Gobierno y de la contratación pública. Ahora, según ha denunciado Péter Magyar, el ganador de los comicios, están trasfiriendo miles de millones a países como Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos. Este martes, la policía ha informado de que investiga las denuncias de presunta fuga de capitales del país.

“Oligarcas vinculados a Orbán están transfiriendo decenas de miles de millones de forintos a los Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Uruguay y otros países lejanos”, señaló Magyar en una publicación de redes sociales este fin de semana. El próximo primer ministro, exmiembro de Fidesz, el partido de Orbán, aseguró que tenía información de que la Autoridad Nacional de Impuestos y Aduanas de Hungría (NAV) había suspendido transferencias de alto valor vinculadas al entorno de Antal Rogán, ministro responsable de la Oficina del primer ministro. Afirmó además que algunos empresarios estaban empezando a vender medios de comunicación que forman parte de la maquinaria de propaganda de Orbán.